
La parroquia eclesiástica Cristo Sacerdote, del barrio Motupe de la ciudad de Loja, al igual que el resto de sectores, poseen el tradicional pesebre y, en esta ocasión, varios árboles de Navidad, que han sido “decorados” en honor a los difuntos, acompañados de rosarios.
Mensaje
“En esta Navidad, al acercarnos al misterio del nacimiento de nuestro Salvador, hemos querido colocar junto al pesebre estos pequeños arbolitos, adornados con luces y fotos de aquellos que, habiendo partido de esta vida, ahora descansan en la paz de Dios”, señaló el padre Darío Ildefonso Sarango Jiménez, párroco del lugar.
“Estas imágenes son un símbolo de la presencia de nuestros seres queridos, que, aunque ausentes físicamente, viven en nuestra memoria, en nuestro corazón y en la eternidad que nos promete el Señor”, agregó.
Cada foto está acompañada de un rosario, que no solo representa un acto de devoción, “sino que es una súplica constante, una oración de intercesión por las almas de nuestros difuntos, pidiendo que, en el abrazo de la misericordia divina, encuentren la paz y el gozo eterno”. El rosario, que es “nuestra arma de oración”, nos recuerda que la muerte no tiene la última palabra, sino la vida en Cristo, que vence a la muerte y nos abre las puertas del cielo.
“Las luces de estos arbolitos simbolizan la luz de Cristo, que se hace presente en nuestras vidas, iluminando incluso la oscuridad de la muerte. Esa luz nunca se apaga, porque en Él, la vida se transforma y se perpetúa. Hoy, mientras celebramos su nacimiento, también recordamos con amor y esperanza a nuestros seres queridos, sabiendo que, al igual que la estrella que guio a los pastores, la luz de Cristo sigue guiándolos a la casa del Padre”, subrayó.
Las personas que deseen adherir su emotivo arbolito pueden acercarse a la iglesia o secretaria a dejar la ofrenda y ser parte de esta iniciativa que recuerda a los seres queridos que se adelantaron hacia el Creador. (I)
