
Una denuncia por maltrato animal conmocionó a la ciudadanía lojana, generando una rápida movilización que permitió una intervención más eficiente del ayuntamiento local. En este caso, dos perritos de 7 meses fueron víctimas de agresiones físicas, según evidencias presentadas por la denunciante.
Los hechos
Durante el último fin de semana, Ana Nole denunció el maltrato hacia dos perritos ocurrido en la terraza de un domicilio frente a su casa. Según relató, desde el miércoles de la semana anterior, comenzó a escuchar constantes gritos de canes, pero no pudo identificar el origen. Fue el sábado 11 de enero cuando observó lo que sucedía: las perritas estaban siendo agredidas con un palo, incluso permanecían encadenadas en condiciones deplorables. Nole registró los hechos en video, como evidencia.
Luego, el domingo 12 de enero, la violencia continuó. Esta vez, observó como una mujer golpeaba y pateaba a las mascotas, quienes luego desaparecieron. Ante la situación, Ana intentó dialogar con los propietarios, pero estos no supieron justificar la ausencia de los animalitos.
La denuncia formal fue presentada el 13 de enero ante el comisario de Ambiente, Darío Córdova, quien procedió a notificar a los propietarios. Estos argumentaron, inicialmente, que las perritas habían sido trasladadas a Quito para que tengan más espacio; sin embargo, se les otorgó un plazo hasta el 15 de enero para que revelen el lugar real en el que se encontraban los canes.
La difusión del caso en redes sociales movilizó a la ciudadanía, lo que derivó en una marcha pacífica frente al Municipio —el 14 de enero—, en donde ciudadanos preocupados por el bienestar animal exigieron acciones contundentes. Durante la reunión, el alcalde, Franco Quezada, se comprometió a implementar brigadas educativas para fomentar el respeto hacia los animales y mejorar el control de la fauna urbana.
Realidad
Las investigaciones revelaron que los propietarios habían mentido sobre el paradero de las mascotas, que en realidad se encontraban en Catacocha y, aunque tenían un espacio más amplio, fueron retiradas. Las autoridades trasladaron a los animales, en primera instancia, al Centro de Fauna Urbana del Municipio, donde la veterinaria a cargo, Katia Betancourt, informó que los perros presentan bajo peso y se encuentran en cuarentena para recibir la atención necesaria.
Por su parte, el comisario de Ambiente confirmó que ya han iniciado un proceso sancionatorio contra el propietario de los animales y, de comprobarse su responsabilidad, enfrentará una multa de USD 470 y 400 horas de trabajo comunitario. (I)
Cronidato
Este caso es solo una parte de la realidad que atraviesa Loja frente al abandono animal.
