
Las tecnologías inmersivas, también conocidas como realidad extendida, se están consolidando como un nuevo método de enseñanza-aprendizaje que revoluciona la forma en la que estudiantes adquieren conocimientos.
A pesar de haber surgido en los años 90, estas tecnologías, que abarcan la realidad virtual, aumentada y mixta, tuvieron un desarrollo lento debido a la evolución del software y hardware necesario. No obstante, su auge se dio a partir de la pandemia, cuando la ciudadanía buscaba entornos interactivos que permitieran nuevas formas de educación.
Un informe de la revista Hogar del 2024 estima que su implementación generalizada tomará entre cinco y diez años. Sin embargo, ya están presentes en instituciones como la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL), que ha integrado estas herramientas en diversas carreras y proyectos educativos.
Iniciativa
Jennifer Samaniego Franco, analista de innovación educativa en la UTPL, explicó que estas tecnologías se diferencian según el dispositivo utilizado y el tipo de usuario. La realidad virtual, por ejemplo, utiliza gafas para una inmersión total en entornos digitales. Por otro lado, la realidad aumentada combina elementos tridimensionales con entornos reales, como la función de realidad aumentada de Google Maps que permite visualizar guías en tiempo real al enfocar edificios o espacios con la cámara. Finalmente, la realidad mixta combina ambas tecnologías, proporcionando experiencias más completas a través de dispositivos especializados.
Estas tecnologías representan un avance significativo en el aprendizaje, permitiendo la práctica y experimentación de manera interactiva y colaborativa. En el ámbito de medicina, por ejemplo, los estudiantes de la UTPL pueden usar gafas para explorar aspectos de medicina legal mediante un simulador denominado «Virtopsia». En derecho, la universidad ha implementado simuladores de audiencias, mientras que los estudiantes de comunicación social trabajan en sets de televisión virtuales para adquirir experiencias prácticas. También destacan laboratorios de química que replican experimentos reales de forma inmersiva.
En 2020, la UTPL recibió un reconocimiento de la Universidad de Georgia en Atlanta por crear uno de los primeros simuladores de autopsias, marcando un hito en el desarrollo de tecnologías educativas. Desde entonces, ha trabajado en proyectos que benefician a más de 31.548 estudiantes, en donde además 100 docentes han innovado su plan y estas herramientas están presentes en 11 titulaciones.
Tecnologías emergentes y su integración con la IA
Además de las tecnologías inmersivas, la inteligencia artificial (IA) se considera una tecnología emergente que se complementa con estas herramientas, ofreciendo respuestas más completas y personalizadas a las necesidades de la comunidad educativa. Aunque IA y tecnologías inmersivas tienen orígenes distintos, su integración está generando aplicaciones educativas innovadoras.
La analista detalla que siguen liderando este cambio, combinando innovación tecnológica con un enfoque colaborativo, y demostrando cómo el uso de estas herramientas rompe las barreras entre la educación presencial y a distancia, mejorando significativamente la calidad del aprendizaje. (I)
Croninúmero
La implementación de estos proyectos ha beneficiado a 31.548 estudiantes, de las dos modalidades de estudios que posee la universidad.
