Leonardo Chamba H.
Continuación III. Comentarios y sugerencias. En la entrega de hoy me permito explicar las recomendaciones, primero para el Mercado Mayorista y luego para los mercados Centro Comercial y Gran Colombia.
Mercado Mayorista. ▪ En el área de terreno denominado Puerto Seco Comercial, ubicado en el barrio El Plateado, cuyo propietario es el Municipio de Loja, el Cabildo deberá asignar en el menor tiempo, en forma obligatoria, un lote de esta propiedad de una extensión mínima de 2 hectáreas, en el cual se edifique el Mercado Mayorista de Loja (MML). ▪ El diseño de este mercado (MML) deberá ser ejecutado por un equipo interprofesional de expertos en las ramas de arquitectura, mercadeo agropecuario, ingeniería industrial, salud pública y administración. ▪ Para el proyecto de construcción deberán tomarse como proyectos de referencia la infraestructura del centro comercial Corabastos de la ciudad de Bogotá y el Mercado Mayorista El Milagro de la ciudad peruana de Trujillo. ▪ En los mercados Gran Colombia y Centro Comercial, buscar mecanismos para que los vendedores informales puedan acceder a préstamos bancarios, para que logren adquirir utensilios, con los cuales podrán ser reubicados en las ferias semanales de los distintos barrios organizadas por el Municipio. ▪ Que el correspondiente departamento municipal elabore un Reglamento Interno para aplicación por parte de los comerciantes minoristas, que contenga las siguientes responsabilidades: ▪ Colocarse un delantal y un gorro, como uniforme representativo del centro de abastos correspondiente. ▪ Que las personas expendedoras de productos frescos: carnes rojas (chancho, res, borrego), de pollo, mariscos, así como queso y quesillo, se coloquen de forma obligatoria un par de guantes para el manipuleo de dichos productos, para evitar la contaminación microbiana por el manejo de dinero durante las transacciones. ▪ Exponer los productos, según el tipo, en bandejas de plástico, cartón o cajones de madera, ubicados en estantes en forma de gradas.▪ Luego de abrir el local, examinar detenidamente los productos y desechar aquellos que muestren algún signo leve de deterioro; con estos artículos, la Administración del mercado respectivo podrá organizar un “banco de víveres”, para su donación a entidades sociales que atienden en forma gratuita en la alimentación de ancianos, pordioseros y menesterosos en general. ▪ Poner sobre cada uno de los productos un pequeño letrero, en el que se exhiba el precio por kilogramo o por unidad, según sea el caso. ▪ Instalar una balanza electrónica de tal forma que quede a corta distancia del comprador, capaz de que este pueda observar el peso y el precio que deberá cancelar. ▪ Un objetivo adicional es el de que, tanto en el centro de abastos Gran Colombia, como en el Mercado Centro Comercial, se rediseñen locales modernos de venta de comida, que se conviertan en un atractivo para los turistas. ▪ En el mercado de San Sebastián, que es un lugar turístico importante, por ser considerado la “Plaza de la Independencia”, junto con la “Torre del Reloj”, y donde no hay dificultades por presencia de vendedores informales, se proyecte una readecuación de los locales de comida, con un letrero llamativo en su parte superior con el nombre del cantón al que representa, y en los que se expendan los platos tradicionales más representativos de cada sector. ▪ Hay que considerar que, en la actualidad, un gran número de turistas, nacionales y extranjeros, se dedican a recorrer las ciudades, filmando los atractivos turísticos, especialmente del rubro gastronomía, por lo que la propuesta de mejorar los locales de venta de comida deberá ser tomada en cuenta como objetivo primordial, ya que su ejecución constituirá un elemento fundamental para el progreso económico de nuestra ciudad.
Finalmente ▪ Si se acogen y aplican las propuestas enunciadas, se logrará incrementar los puestos de trabajo para una gran diversidad de ayudantes. ▪ Asimismo, habrá una mayor afluencia de turistas, para conocer a los nuevos centros de abastos y disfrutar de las delicias gastronómicas lojanas, tal como ocurre en los modernos mercados de Santiago de Chile y Lima en Perú.
