La papa, símbolo agrícola de Saraguro, Loja y Gonzanamá

La papa lojana: un producto que recorre campos, mercados y cocinas.

Cada 30 de mayo se celebra el Día Internacional de la Papa, un alimento clave en la seguridad alimentaria del país y del mundo. Esta fecha resalta la importancia de este tubérculo que forma parte esencial de la dieta diaria y que, además, genera empleo y dinamiza la economía rural, pasando por una gran cadena que inicia en los campos donde es sembrada hasta llegar a los mercados y centros de abasto, donde finalmente es adquirida para su consumo.

Consumo

En el contexto local, la papa tiene un rol fundamental en la agricultura. Su cultivo se da principalmente en zonas de altura, entre los 2600 y 3600 metros sobre el nivel del mar, aprovechando las condiciones climáticas favorables, suelos francos, bien drenados y con un alto contenido de materia orgánica.

La producción de papa en la provincia de Loja se da principalmente en tres cantones: Saraguro, en las parroquias Tablón, Manú, Urdaneta, San Pablo de Tenta, Saraguro, Celén y la parte alta de Lluzhapa; Loja, en las parroquias Chantaco, Chuquiribamba, Taquil, San Lucas, Santiago y Jimbilla; y Gonzanamá, en la parroquia Purunuma.

Entre las variedades más cultivadas en la zona sur del país, específicamente en Loja, destacan: Superchola, INIAP-Santa Catalina, INIAP-Fripapa, Bolona, Jubaleña, Suscaleña, Uvilla, Carrizo y Chauchas.

No obstante, según el Ministerio de Agricultura y Ganadería, la papa más consumida por la población local es la superchola, junto con las chauchas, y en el caso del cantón Saraguro, también tiene alta demanda la papa negra, variedades que sobresalen por su productividad y la buena aceptación entre los productores.

La preferencia por la papa superchola está relacionada con sus cualidades culinarias. Su piel rosada y pulpa de color amarillo pálido resultan visualmente atractivas, generando una percepción de frescura y calidad. Además, su forma ovalada y uniforme facilita su preparación en distintas formas: purés, sopas, papas fritas tipo hojuelas o bastones, aportando versatilidad en la cocina. Esta combinación de atributos mejora la experiencia del consumidor, posicionándola como una de las más valoradas en la gastronomía.

Por otro lado, las papas chauchas son variedades nativas andinas. Se caracterizan por su pequeño tamaño (entre 2 y 6 cm), forma redonda o ligeramente alargada, y piel y pulpa de color amarillo ocre. Tienen una textura suave, cocción rápida y sabor delicado, lo que las hace ideales para frituras, sopas y acompañamientos tradicionales. Son fáciles de cultivar, por lo que son muy utilizadas en el autoabastecimiento familiar, y tienen un contenido de materia seca entre el 20% y 28%.

En cuanto a sus ciclos de cultivo, la papa superchola tarda aproximadamente 180 días (alrededor de 6 meses) desde la siembra hasta la cosecha, mientras que las chauchas tienen un crecimiento más rápido, con ciclos cortos de entre 2,5 y 4 meses.

En los centros de abasto de la ciudad, el valor de la papa puede variar de acuerdo al tipo, sin embargo, la libra va desde USD 0.35 o 4 libras por USD 1.