La 46ª edición de la Vuelta al Ecuador quedó suspendida temporalmente luego del trágico accidente ocurrido el miércoles 30 de julio en Ambato, durante la tercera etapa de la competencia.
El siniestro se registró en el sector de Miraflores, a pocos metros de la meta, cuando uno de los vehículos participantes perdió el control en una curva, arrolló a varios espectadores que se encontraban en la vereda y chocó contra un auto estacionado. El impacto dejó un saldo de dos personas fallecidas, 18 heridas y varios daños materiales.
Videos captaron el momento en que el vehículo se volcó, mientras una nube de polvo cubría a los presentes. Las imágenes muestran a varias personas tendidas en el suelo tras el impacto.
Inicialmente, la Federación Ecuatoriana de Automovilismo y Kartismo (Fedak) anunció que la competencia continuaría con normalidad. Sin embargo, varios pilotos —incluido el líder de la carrera, Martín Navas— decidieron retirarse en señal de respeto a las víctimas.
“No hay carrera ni trofeo que importe más que el valor de una vida. Es momento de bajar la velocidad y reflexionar”, expresó Navas en un comunicado.
Tras el retiro de al menos diez competidores, los organizadores informaron la suspensión de las etapas previstas para el jueves 31 de julio y viernes 1 de agosto. En su lugar, se realizará una partida simbólica en Riobamba, donde los vehículos llevarán lazos negros en señal de duelo y se declarará la fecha como día de luto para el automovilismo ecuatoriano.
Se prevé que la competencia se reanude con su etapa final el 2 de agosto en Loja, aunque hasta el momento no se ha confirmado si esta se llevará a cabo, debido a la posible ausencia de varios corredores.

