Organizaciones de conservación ambiental crean nueva reserva en Ecuador, para proteger a especie en peligro de extinción

Vista del paisaje montañoso en la Reserva Ridgely, con vegetación frondosa y árboles altos bajo un cielo parcialmente nublado.
Reserva Ridgely. Foto: Byron Puglla

La nueva Reserva Ridgely, en Loja, protege 210 hectáreas y alberga la mayor población conocida del loro carirrojo, una especie en peligro de extinción. Nombrada en honor al ornitólogo Dr. Robert Ridgely, esta iniciativa de Fundación Jocotoco, Rainforest Trust, American Bird Conservancy y la iniciativa Conserva Aves resguarda la biodiversidad y beneficia a las comunidades locales al preservar fuentes de agua y reducir el riesgo de deslizamientos.

Fundación Jocotoco, Rainforest Trust, American Bird Conservancy y la iniciativa Conserva Aves crearon la Reserva Ridgely en Selva Alegre (Loja), un santuario clave para la conservación del loro carirrojo (Hapalopsittaca pyrrhops), una especie amenazada por la fragmentación y degradación de su hábitat, principalmente por la deforestación, que ha sido reclasificada en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), pasando de «Preocupación menor» a «En peligro».

Esta reserva representa un gran paso en la protección de esta especie amenazada. Su nombre honra al Dr. Robert Ridgely, un apasionado ornitólogo y defensor de la naturaleza, cofundador de Jocotoco y miembro de la junta directiva de Rainforest Trust.

“Bob Ridgely y los demás fundadores de Jocotoco han dejado un legado extraordinario al crear nuestras reservas y expandir las áreas protegidas en Ecuador. Esta reserva es un testimonio de nuestro compromiso con la biodiversidad y un legado que seguirá inspirando a futuras generaciones de conservacionistas”, señala Martin Schaefer, CEO de Fundación Jocotoco.

La reserva Ridgely se encuentra en la Cordillera de Chilla, cerca de Saraguro, en la provincia de Loja, al sur del país. Su ecosistema está compuesto por bosques andinos de altura y bosques achaparrados que gradualmente se transforman en hábitats de páramo, con presencia de pinos, eucaliptos y zonas agrícolas y ganaderas en los valles bajos. “En 210 hectáreas de área protegida, resguardamos la mayor población conocida del loro carrirojo, que a nivel global se estima en menos de 2400 individuos”.

El loro carirrojo, una especie en peligro

Un loro carirrojo posado sobre un tronco en la Reserva Ridgely, con un paisaje difuso de fondo que destaca su colorido plumaje.
Loro carirrojo. Foto: James Muchmore

Aunque aún no se ha realizado un inventario completo, se ha registrado hasta el momento más de 90 especies de aves en la reserva Ridgely. Los loros carirrojos han sido avistados de manera constante desde mediados de la década de 1990 en esta zona, lo que convierte a la reserva en el sitio más importante para documentar la especie.

“El Dr. Bob Ridgely ha dedicado su vida a la conservación de la biodiversidad de Ecuador, especialmente de sus aves. Es un honor que su nombre quede inmortalizado en esta nueva reserva, creada y gestionada por la Fundación Jocotoco, la ONG ecuatoriana que ayudó a fundar. Rainforest Trust se enorgullece de apoyar esta iniciativa”, dice James Deutsch, CEO de esta organización.

El loro carirrojo mide unos 22 cm y se reconoce fácilmente por el rojo brillante alrededor de su pico. Sus alas tienen un tono rojizo en los hombros, mientras que las plumas de vuelo muestran un llamativo color azul. Suele alimentarse en lo alto del bosque. Aunque pasa mucho tiempo entre las copas de los árboles, es más fácil verlo en vuelo, ya sea en pareja o en pequeños grupos.

“El loro carirrojo es una especie neotropical muy rara, cuyo hábitat se limita a los bosques montanos nublados del sur de Ecuador y el norte de Perú. Lamentablemente, la deforestación y la pérdida de hábitat han contribuido a su rápido declive. La creación de la Reserva Ridgely mejorará la conectividad del hábitat, asegurando la supervivencia de esta especie en peligro, mientras que también traerá beneficios a las comunidades locales con un ambiente más saludable”, explica Marcelo F. Tognelli, Oficial de Proyectos Internacionales de American Bird Conservancy.

La gran riqueza natural del Ecuador recuerda la importancia de proteger los ecosistemas y las especies que dependen de ellos. La nueva reserva Ridgely, no solo ayudará a conservar la fauna silvestre, sino que también generará beneficios ambientales clave para la región de Saraguro y sus alrededores. Además, proporcionará agua limpia para consumo humano, reducirá el riesgo de deslizamientos y preservará los ecosistemas únicos de la zona.

La Reserva Ridgely también forma parte de la iniciativa Conserva Aves, que busca crear y gestionar más de 100 nuevas áreas protegidas en América Latina y el Caribe, sumando al menos 4.9 millones de acres en conservación. Este esfuerzo conjunto fortalece la conservación de la biodiversidad y promueve un desarrollo sostenible en la región.

Dos loros carirrojos posados cerca de un árbol cubierto de musgo, mostrando su plumaje verde y rojo.
Loro carirrojo. Foto: Paúl Molina.

Sobre el Dr. Robert Ridgely El Dr. Robert Ridgely es un ornitólogo de renombre mundial con más de cuatro décadas dedicadas al estudio de las aves neotropicales. Ha escrito siete libros sobre la avifauna de la región y, en 1997, mientras exploraba un bosque nublado en los Andes del sur de Ecuador, identificó por primera vez una especie que ahora lleva su nombre: Grallaria ridgelyi, comúnmente conocida como la Jocotoco, en honor a su distintivo canto. Este hallazgo inspiró la creación de la Fundación Jocotoco. A lo largo de su carrera, ha recorrido Sudamérica documentando su inmensa diversidad de aves, liderando expediciones de investigación y desempeñando un papel clave en diversos proyectos de conservación.