Run run

Dicen que el que calla, otorga… y el que murmura, algo sabe. En esta esquina de papel, donde el rumor se viste de gala y la verdad se asoma con sombrero, les traigo lo que se escucha —sin confirmar, pero con mucha curiosidad— en los rincones de nuestra querida ciudad.

Se murmura que, en lugar de mesas de diálogo, la nueva táctica para calmar las aguas —especialmente las que huelen a un inminente paro nacional por el diésel— es el «arte del despiste elegante». Cuentan las malas lenguas, con un tono jocoso, que las instituciones públicas locales desplegaron su arma secreta: una espléndida ‘Feria Emprende’ en la Plaza de San Sebastián este pasado jueves 25 de septiembre. Fue tal la coordinación, que la invitación a este festival de dulces y artesanías circuló con más fervor en los grupos de WhatsApp que las mismas convocatorias a protesta. Dicen que es difícil levantar la voz de la indignación cuando tienes las manos ocupadas con una funda de chocolates y bocaditos artesanales. Un movimiento magistral, sin duda, para que el descontento se ahogue entre las ventas.

Llega un ligero murmullo, casi un susurro de salón, sobre la baja intensidad de las protestas en la muy noble ciudad castellana. Cuentan por lo bajo que la calma no es fortuita, sino producto de una danza diplomática. Parece ser que las máximas autoridades de las organizaciones habrían intercambiado elegantes apretones de manos —o quizás algo más sustancioso— con los funcionarios provinciales del Gobierno. Esto sugiere que, a la ya comentada táctica de la Feria Emprende, ahora se suma el arte sutil de la concertación en despachos con café de altura. Dicen que poco a poco se van tejiendo las estrategias para que el ruido del descontento no perturbe la tranquilidad de Loja. Una modalidad, sin duda, más discreta que los tambores de guerra, y que confirma que, a veces, un buen acuerdo vale más que mil pancartas.

Y para cerrar este banquete de chismes, el Run Run se posa en los elegantes sillones del Cabildo. Se escucha que, de los once concejales, dos caballeros —Don Erraez y Don Gaona— han expresado, dicen ellos mismos, que «ya no quieren más» del ajetreo municipal. ¡Parece que la experiencia les ha dejado la agenda llena, pero el espíritu un poco agotado!  Sin embargo, el resto de la tropa estaría analizando seriamente la posibilidad de un «reencauche» electoral. El rumor más jugoso apunta al actual vicealcalde, Don Quiñónez, quien, al parecer, se encuentra «tentado» por el brillo de la mismísima Silla de Mercadillo (esa que tiene un ring especial). La oportunidad, se dice, es de oro, pues en el horizonte político no se vislumbran, por ahora, nuevos rostros que opaquen el brillo de los conocidos. ¡Parece que el que tiene silla, la cuida!

Y con este último murmullo sobre sillas tentadoras y alianzas estratégicas, cerramos el telón de esta edición de «Run Run». Recuerden, queridos lectores, que el que calla, otorga, pero el que lee esta columna, ya está un paso adelante. Las verdades aquí contadas son como el buen vino: se saborean mejor en compañía y con un buen toque de escepticismo elegante. Guarden bien estos secretos hasta la próxima semana, pues Loja nunca duerme, y «Run Run» siempre tiene un oído atento en los rincones donde se gesta la próxima noticia. ¡Hasta entonces, y que el chisme les sea leve!