
El cerro Guambo es una de las montañas más altas y emblemáticas de la región —a 2.400 metros sobre el nivel del mar— y desde su cima pueden observar paisajes y pueblos aledaños, incluso del vecino país del Perú.
Leyendas
Este lugar es rico en leyendas que a menudo involucran a sus montañas y están asociadas con el Colambo de Gonzanamá, cuyos relatos siguen contándose hasta la actualidad. Por ejemplo, pasadas las 00h00 de los días martes o viernes aparece en medio de la montaña una llamarada pequeña de color azul-blanquecina, pasados los minutos desaparece. Un gran de personas han escalada hasta el sitio de aparición del fuego, sin embargo, solo ciertos ciudadanos han hallado vestigios que algo se quemó en el sitio.
Lugar
Por otro lado, al estar en la parte alta, es un destino turístico destacado para aquellos que buscan conexión con la naturaleza. La vista desde el mirador es particularmente fascinante, ya que permite observar una mezcla de paisajes, desde áreas boscosas hasta praderas y zonas de montaña. Así como pueblos de cantones de Quilanga, Calvas y del Perú.
El presidente del GAD Parroquial de Bellavista, Wilson Tamayo Villalta, expresó a Diario Crónica que el mirador —ubicado en la cima del cerro Guambo—, también hay una Cruz y cada mes de mayo celebran las festividades en su honor.
“El atractivo está aproximadamente a un kilómetro desde el centro de Bellavista, —podemos llegar en vehículo, aunque también a pie con un recorrido de 45 a 60 minutos—.
Este espacio junto a las montañas de Lipia y Angashcola protegen a la ciudad de Amaluza, cabecera cantonal de Espíndola, además, dota de un ambiente natural, aire limpio y lo hace propicio para la agricultura.
Volcán
Guambo, según los lugareños, es el protector y también la identidad del cantón, aunque la historia y el tiempo lo revelará que por su altura podría ser algún volcán inactivo y que merece respeto.(I).
