
La violencia contra el periodismo en Ecuador suma un nuevo episodio trágico. El comunicador y sociólogo Jorge Enrique Cuesta Castro, perdió la vida tras un ataque registrado la mañana del lunes 30 de marzo de 2026. La preocupación crece porque cada vez más son los ataques a la prensa por GDO, autoridades y políticos.
Circunstancia
El cadáver del comunicador Jorge Enrique Cuesta Castro fue hallado dentro de su vivienda, ubicada en el sector Sauces 6, en la provincia del Guayas. El hecho genera conmoción en el gremio y refuerza las alertas sobre el deterioro de las condiciones para el ejercicio de la comunicación en el país.
Durante 2025, organizaciones de monitoreo documentaron 230 agresiones contra periodistas y medios en 22 provincias. La cifra incluye 59 ataques físicos, cinco asesinatos y al menos 16 comunicadores obligados a desplazarse o abandonar Ecuador entre 2023 y 2025 debido a amenazas vinculadas con su labor informativa.
El informe detalla también que 114 agresiones provinieron de agentes estatales, 68 de actores no estatales, 16 de estructuras criminales y 32 de responsables no identificados. Entre las acciones atribuidas al Estado constan limitaciones al acceso a información pública, procesos judiciales, censura y discursos estigmatizantes.
En ese contexto, Marco Antonio Zhigüi Paqui, presidente del Colegio Provincial de Periodistas de Loja, advirtió en Diario Crónica, sobre la complejidad del escenario actual. El asesinato de un periodista representa la expresión más grave de un entorno hostil que también incluye presiones constantes por parte de autoridades y ciudadanos.

A su criterio, tanto autoridades como la ciudadanía amenazan la labor del periodista, así como también sectores políticos buscan convertir a la prensa en instrumento de propaganda, lo que vulnera la función esencial del periodismo: investigar, contrastar fuentes y difundir información de interés público.
El dirigente señaló la necesidad de fortalecer la formación profesional y promover un ejercicio informativo sustentado, especialmente en temas relacionados con la administración pública. Considera que existe una confrontación directa con el poder, el cual intenta evitar la exposición de errores y actuaciones cuestionables.
Otro factor de riesgo identificado corresponde a Grupos de Delincuencia Organizada (GDO), interesados en mantener ocultas sus actividades ilícitas. Según Zhigüi Paqui, aún no recibe una respuesta efectiva por parte de las autoridades, lo que incrementa la vulnerabilidad de quienes trabajan en medios de comunicación.
Frente a esta realidad, los gremios periodísticos enfrentan el desafío de consolidar estrategias conjuntas que frenen la violencia y garanticen condiciones seguras para informar. La falta de unidad, sumada a intereses individuales, podría agravar un panorama ya marcado por la inseguridad, impunidad y concluir con resultados nefastos.(I).
