Aporte cultural de las bandas de músicos civiles    

Leonardo Chamba H.

Como se recordará, las bandas de músicos civiles que se crearon en el cantón Loja a partir del año 1903, fueron: la Sociedad de Obreros Primero de Mayo, la Unión Obrera Primero de Mayo, banda del Colegio Nacional Bernardo Valdivieso, y las de las cabeceras parroquiales de Malacatos, El Cisne, Chuquiribamba, Taquil, Gualel, entre otras.

Un aspecto que es necesario examinarlo es que en la actualidad este tipo de bandas se están transformando en lo que ha dado en llamarse “banda show”, quizá tratando de imitar a la primera agrupación que se creó en la región de la Sierra, alrededor de 1950, en la cabecera cantonal de Patate, provincia de Tungurahua, con el nombre de “Banda Show 24 de Mayo”, siendo la finalidad de, al momento de interpretar las piezas musicales, generar un espectáculo con el movimiento del cuerpo de los integrantes, similar a cómo en la época de 1950-1960 lo hacían exclusivamente los cantantes de las orquestas de música tropical, como la Billos Caracas Boys y Los Melódicos, ambas de Venezuela, y, en la actualidad, Alkimia de Cali-Colombia.   

En contraste, en la segunda mitad del siglo pasado tuve la oportunidad de oir en un radio receptor canciones de nuestra música nacional grabada por la Banda Municipal de Quito. Después, con motivo de un desfile cívico del 10 de Agosto en Quito, pude escuchar personalmente la canción cuchara de palo, del compositor y director de bandas José Ignacio Rivadeneira, interpretada en compás de marcha. Esto ha servido de ejemplo para que en lo posterior las bandas militares interpreten pasacalles, albazos y sanjuanitos en ritmo de marchas militares.    

En años recientes, en la ciudad de Cuenca se efectuaron concursos de bandas de pueblo, con integrantes todas mujeres, pero, interpretando en la mayoría del tiempo música tropical en compás acelerado, algo parecido a la “música chicha”, que se creó alrededor de 1960 en Lima-Perú, la cual es una mezcla distorsionada de huayno con cumbia, que provoca la desaprobación de quienes apreciamos la buena música, como la clásica, instrumental, romántica, etc.         

Hace pocos días se efectuó aquí en Loja un festival de música nacional, con niños que siguen estudios de música en varias academias, quienes interpretaron exclusivamente los pasillos de los excelsos compositores lojanos, evento por demás plausible, por continuar expandiendo nuestra música lojana, especialmente los pasillos.         

Para concluir, hago un llamado a las autoridades respectivas para que en el próximo Festival Internacional de Artes Vivas de Loja (FIAV), que se efectuará en el mes de noviembre, se tome en cuenta a las bandas de pueblo para que participen en festivales, exponiendo la riqueza de nuestra música autóctona (pasacalles, albazos, sanjuanitos, pasillos, etc.).