La jubilación con 30 y 60

Efrén Sarango

Hay amigos jubilados

calle arriba, calle abajo

recordando, !qué carajo!

sus momentos más dorados.

Sí señor, hay que pensar,

dos, tres veces, cuatro o cinco

y después echar el brinco

y las mieles disfrutar

No es asunto pasajero,

es un tema de importancia

que requiere más prestancia

y elegir el derrotero.

A partir de los sesenta

y con treinta de trabajo

ya se puede, por lo bajo,

jubilarse y con su renta

¡Pero claro! doña Lida,

hay que actuar con gran visión

y tomar la decisión

que mejore nuestra vida.

No es asunto de decir

…me jubilo, a la ligera,

es buscarse la manera

de más años existir

Por lo dicho, don Vicente

si no tiene un objetivo

que mejore su futuro

no lo haga, y siga al frente.

Con sesenta todavía

queda hilo en el carrete

están gordos los cachetes

y se siente la energía

Tengo amigos de sesenta

que contentos renunciaron,

con besitos se marcharon

y hoy la lucha es medio cruenta.

Es la lucha contra el tedio,

que les causa la inacción,

…luego miran con pasión

lo dejado, sin remedio

Piense bien, dese un respiro,

cuando llegue a los sesenta,

ya no hay vuelta, dese cuenta,

que la vida toma un giro.

Jubilarse no es echarse

en la cama, panza arriba,

no es mirada compasiva

y de a poco exterminarse.