Robo de ganado crece en Loja y evidencia falta de control en vías

A black and white cow grazing in a green field with mountains and trees in the background.
Abigeato golpea con fuerza a los ganaderos lojanos ya que animales de cualquier raza son sustraídos.

El robo de ganado figura entre los principales problemas que enfrenta el sector agropecuario en Ecuador y Loja no es la excepción. El aumento de casos en distintos cantones mantiene en alerta a pequeños y medianos ganaderos, quienes solicitan más controles en las vías para frenar este delito. En 2026 estiman más de 50 reses sustraídas.

Preocupación

El abigeato es la sustracción ilegal de animales —vacas, caballos, cerdos u ovejas—, constituye una infracción contra la propiedad que impacta de manera directa en la economía. La comercialización clandestina, el faenamiento irregular y el consumo ilícito forman parte de las prácticas asociadas a esta actividad.

Nicolás Sánchez Paladínes, presidente del Centro Agrícola Cantonal de Loja, señaló a Diario Crónica que el problema persiste desde hace décadas. “El robo de ganado ha estado presente toda la vida”. Advirtió sobre la creciente organización de los delincuentes, quienes actúan con logística previamente planificada, ya que, durante una sola noche, pueden desaparecer más decenas de reses.

Los responsables identifican previamente a los animales y utilizan camiones para su traslado. En un caso reciente, autoridades lograron detener a sospechosos; sin embargo, la falta de pruebas impidió una sanción, lo que derivó en su liberación.

Ante este escenario, los ganaderos insisten en la reactivación de controles policiales en puntos estratégicos como las vías hacia Zamora, Cuenca y Catamayo. En años anteriores, la presencia permanente de los uniformados permitía verificar vehículos y rastrear la procedencia del ganado transportado, porque los servidores policiales revisaban los automotores, así como también las placas.

A las pérdidas por abigeato se suma el robo de enseres en las fincas, entre estos, tanques de gas y cocinas, lo que agrava la situación del sector rural.

Frente a ello, también plantean la instalación de cámaras de seguridad que faciliten la identificación de placas y contribuyan al seguimiento de los responsables.

“En el cantón Loja existen más de 10.000 cabezas de ganado, lo que dificulta el control individual, especialmente cuando los animales carecen de sistemas de identificación. Esta condición facilita la venta ilegal, inclusive en ferias locales”, dijo.

Añadió que las parroquias rurales son las más afectadas, incluso en sectores con organización comunitaria como San Lucas. Esta misma problemática también enfrentan los cantones fronterizos, donde el delito mantiene un impacto constante.

Por ejemplo, en el cantón Saraguro, el inconveniente es recurrente, cada mes son sustraídas entre 3 a 5 animales, expresó Sergio Robles, ganadero del cantón Saraguro.

Las autoridades comunitarias han tratado de mitigar la problemática con la constante vigilancia, sin embargo, la han reducido, pero aún está presente porque todavía existe robo de ganado. “Considero que solo en Saraguro entre 2025 y lo que va de 2026 se han sustraído más de 30 animales”, afirmó.(I). 

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