
La ampliación de la vía Loja–Catamayo ha ocupado, durante años, un lugar central dentro del discurso político nacional y local. Diversos actores, tanto oficialistas como de oposición, han incluido este proyecto en sus agendas con la promesa de impulsar su ejecución. Sin embargo, la ciudadanía lojana observa con escepticismo el uso reiterado de esta propuesta y demanda compromisos reales alejados de intereses proselitistas.
Circunstancias
El tramo Loja–Catamayo de la arteria vial E35, con una extensión aproximada de 37 kilómetros, constituye un eje estratégico que conecta zonas productivas, comerciales y turísticas del sur del Ecuador. La necesidad de su ampliación responde, además, a la urgencia de reducir los siniestros de tránsito que han dejado numerosas víctimas a lo largo de los años, situación que mantiene en alerta permanente a la población.
En el contexto actual, marcado por la fase preelectoral rumbo a los comicios seccionales de noviembre de 2026, múltiples organizaciones políticas han intensificado su presencia en espacios públicos mediante mensajes de respaldo a candidatos. Estas acciones han generado cuestionamientos por contravenir la normativa vigente, lo que ha motivado a ciudadanos a exigir mayor control por parte del organismo electoral.
Habitantes de la provincia solicitan al Consejo Nacional Electoral (CNE) aplicar sanciones a quienes incumplan las disposiciones legales durante este periodo.
Adrián Jumbo, ciudadano lojano, manifestó que “los futuros alcaldes, tanto de Catamayo como de Loja, especialmente este último, únicamente durante campaña recuerdan la necesidad de impulsar la ampliación de la vía”, evidenciando el malestar existente frente a promesas reiteradas sin resultados tangibles.
“Durante las últimas semanas, varias figuras políticas han reiterado que una vez en el poder gestionarán la continuidad del proyecto. No obstante, la iniciativa permanece estancada desde 2018, acumulando más de ocho años sin avances significativos, lo que profundiza la desconfianza ciudadana”, dijo.
Por su parte, el ciudadano Ramiro Rojas advirtió sobre la importancia de mantener una vigilancia activa frente a los ofrecimientos electorales. “Tanto candidatos vinculados al Gobierno como representantes de la oposición podrían utilizar la falta de ejecución de la obra como estrategia para captar respaldo. En ese sentido, planteó la necesidad de propuestas claras, medibles y viables que respondan a las verdaderas necesidades de la población lojana”.
La ampliación de la vía Loja–Catamayo, lejos de consolidarse como una realidad, continúa como un símbolo de promesas pendientes. Mientras el calendario electoral avanza, la ciudadanía exige que el discurso político dé paso a acciones concretas que garanticen seguridad vial.(I).
Diariamente circulan un aproximado de 10 a 15 mil vehículos por la vía.
La vía Loja-Catamayo, artería con el mayor incide de siniestros de tránsito.
