En Loja, malos hábitos alimenticios ocasionan el avance de las enfermedades gástricas

A healthcare professional using a stethoscope on a patient lying down, with a focus on their clothing featuring various text designs.

La provincia de Loja está entre las regiones con tasas preocupantes de afecciones gástricas. El agua sin tratar, los malos hábitos alimenticios y el diagnóstico tardío complican el panorama. Especialista menciona que de diez pacientes cinco padecen: dolores estomacales o cáncer.

Situación

Las salas de espera de los laboratorios de endoscopia y las áreas de gastroenterología del sistema público y privado en la ciudad de Loja reflejan una realidad preocupante: el aparato digestivo de los lojanos está bajo amenaza. Desde dolores estomacales fuertes, gastritis crónicas e infecciones bacterianas recurrentes hasta neoplasias malignas (cáncer).

El especialista en gastroenterología Hernán Guarnizo, expresó a Diario Crónica que las estadísticas locales advierten que, si bien las gastroenteritis agudas afectan a todas las edades, las complicaciones crónicas y el cáncer de estómago muestran un repunte crítico en pacientes adultos, concentrándose la mayor gravedad en el rango de 50 a 84 años, con una tendencia notable de casos detectados en el cantón Loja, seguido de Catamayo, Pindal, Celica, Espíndola y Calvas.

“Toda la problemática tiene sus causas como la calidad del agua, es decir no es descontaminada cuando llega a los hogares; malos hábitos alimenticios: exceso de condimentos, sal, fritos o ahumados; y, uso indiscriminado de medicamentos para curar cualquier dolencia”, dijo.

Añadió que la mayoría de los pacientes llegan cuando el daño es severo, enfatizando que la falta de prevención está cobrando vidas.

“El gran problema en Loja es la falta de conciencia ciudadana y la baja alfabetización en salud. El paciente lojano está acostumbrado a normalizar el dolor de estómago o la acidez. Toman un antiácido de venta libre y siguen con su rutina. Cuando finalmente acuden a realizarse un examen, muchas veces descubrimos lesiones avanzadas o adenocarcinomas en estadios clínicos donde la supervivencia baja drásticamente. La clave es identificar los síntomas tempranos como la pérdida de peso inesperada, saciedad precoz o dolor persistente», explicó el especialista.

Dolor

Para las familias de los pacientes, el diagnóstico cambia la vida de forma radical. Adán Calva, un paciente de 60 años oriundo de Espíndola, relató en exclusiva a Diario Crónica que desde hace cinco años ha venido perdiendo peso, porque se alimenta muy poco, además, cualquier comida le hace daño. “Ante el avance de los males, recién está efectuándose exámenes médicos en Solca y espera que el diagnóstico sea positivo y pueda ser curable cualquier enfermedad”.

Recomendaciones    

El médico afirmó que de diez paciente cinco padecen cualquier tipo de enfermedad relacionado con el tema gástrico, por ello, aconseja a la población proteger el sistema digestivo modificando drásticamente las rutinas diarias en los hogares lojanos: hervir el agua de consumo por al menos 5 minutos o utilizar filtros certificados, incluso para el lavado de vegetales; evitar por completo comer en puestos callejeros que no garanticen agua potable para la preparación o lavado de vajilla; incrementar el consumo diario de frutas y verduras frescas de colores variados; reducir los alimentos altamente salados o ahumados; reducir el uso prolongado de analgésicos sin supervisión médica protectora; y, chequeo oportuno ante cualquier síntoma gástrico que dure más de dos semanas.(I).