Más de 204 mil estudiantes culminan el año lectivo en la Zona 7; docentes recomiendan mantener el aprendizaje

A group of graduates celebrating by throwing their caps in the air during a graduation ceremony.
Bachilleres se despiden de las aulas mientras otros se preparan para vacaciones.

El periodo escolar 2025-2026 del régimen Sierra–Amazonía entra en su etapa final y, mientras miles de estudiantes se preparan para disfrutar de las vacaciones, docentes y autoridades educativas insisten en que este tiempo también puede convertirse en una oportunidad para reforzar conocimientos, fortalecer valores y compartir en familia.

Cronograma

Solo en la Zona 7, que comprende las provincias de Loja, Zamora Chinchipe y El Oro, 204.240 estudiantes de 1.295 instituciones educativas culminarán el año lectivo. Para muchos será un periodo de descanso, aunque para quienes cursan el tercer año de bachillerato representa además el cierre de una etapa marcada por la nostalgia, despedidas y la expectativa de iniciar nuevos proyectos académicos y personales.

De acuerdo con el calendario del Ministerio de Educación, el año lectivo finalizará el 29 de junio de 2026, tras cumplirse los 200 días establecidos dentro del cronograma escolar. No obstante, el último día de clases regulares será el 26 de junio. Posteriormente, quienes lo requieran, desarrollarán las clases de recuperación para supletorios entre el 26 de junio y el 3 de julio, mientras que los exámenes, juntas de curso y registro de calificaciones se cumplirán del 6 al 9 de julio.

Las vacaciones para los docentes iniciarán el 10 de julio y se extenderán hasta el 8 de agosto. El retorno a sus actividades está previsto para el 11 de agosto, cuando comenzará la planificación del nuevo periodo lectivo 2026-2027.

Aunque las instituciones fiscales deben cumplir de manera obligatoria este calendario, las unidades educativas municipales, fiscomisionales y particulares manejan cronogramas propios.

Cifras

En la provincia de Loja, actualmente 39.479 estudiantes forman parte del sistema educativo entre los niveles de inicial, básica y bachillerato, de los cuales 19.204 son mujeres y 20.275 hombres. Dentro de esta cifra también se encuentran quienes este año concluirán su etapa secundaria y ya se preparan para los actos de incorporación, donde la toga y el birrete marcarán el cierre de su vida colegial.

Recomendaciones

Frente a este escenario, docentes coinciden en que el periodo vacacional no debe significar una pausa total en el aprendizaje.

José Rafael León Loaiza, docente de Educación Cultural y Artística de la Unidad Educativa “Pío Jaramillo Alvarado”, señaló que la formación de los jóvenes va más allá del tiempo que permanecen en las aulas. El profesional afirmó que el aprendizaje significativo y el desarrollo integral requieren del compromiso conjunto de familias, docentes y estudiantes. Asimismo, destacó la importancia de fomentar el hábito de la lectura, así como dinámicas culturales y recreativas que fortalezcan el pensamiento crítico y la creatividad.

Para cumplir este objetivo, recomendó aprovechar el tiempo libre para explorar a grandes autores ecuatorianos como Pablo Palacio, Benjamín Carrión, Jorge Icaza y Alicia Yánez Cossío. De igual manera, sugirió participar en disciplinas artísticas, encuentros deportivos y visitas a espacios patrimoniales que permitan ampliar el conocimiento y consolidar la identidad cultural.

Un criterio similar compartió Haydeé Marisol Castillo Cuenca, rectora de la Unidad Educativa José Ángel Palacio, quien enfatizó que este descanso representa una oportunidad para fortalecer la convivencia familiar y el crecimiento madurativo de niños y adolescentes. La autoridad expresó que las vacaciones no son un tiempo perdido, sino el momento ideal para sembrar aquello que muchas veces el ritmo acelerado del año escolar no permite cultivar.

Bajo esta perspectiva, la rectora aconsejó a los padres de familia dedicar tiempo de calidad a sus hijos, incentivar la lectura diaria y promover la recreación, limitando el uso excesivo de pantallas. También sugirió asignar pequeñas responsabilidades en el hogar y motivar a los menores a descubrir nuevos talentos durante el receso académico.

Por su parte, María Ludeña Rodríguez, directora de la Unidad Educativa Miguel Riofrío, coincidió en que, aunque esta etapa está destinada al descanso y al encuentro familiar, es fundamental que los alumnos mantengan hábitos intelectuales para reforzar los conocimientos adquiridos durante el año lectivo.