
En el interior de la Unidad Educativa Fiscomisional La Dolorosa de la ciudad de Loja permanece el busto de Monseñor Ángel Rogelio Loaiza Serrano, figura emblemática de la educación y la pastoral en Loja que transformó la formación de generaciones de estudiantes, actualmente su legado continúa.
Vida
La imagen en los patios del establecimiento recuerda la trayectoria del sacerdote que dirigió durante más de cincuenta años la Unidad Educativa La Dolorosa y consolidó un modelo educativo con principios religiosos y vocación de servicio. Gracias a su liderazgo, miles de jóvenes lojanos accedieron a una formación académica sustentada en valores humanos y espirituales.
Monseñor Ángel Rogelio Loaiza Serrano nació el 4 de octubre de 1919 en Loja. Cursó la educación primaria en la Escuela José Antonio Eguiguren La Salle y posteriormente ingresó al Seminario Menor San José de Loja. Continuó su preparación sacerdotal en el Seminario Mayor San José de Quito, donde culminó sus estudios teológicos y recibió la ordenación sacerdotal el 2 de julio de 1944, a los 25 años.
Su vida estuvo vinculada a la educación, la comunicación, el servicio social y el trabajo pastoral. Alcanzó reconocimiento local y nacional por su aporte al desarrollo educativo y eclesiástico. Entre sus principales distinciones constan el nombramiento como Prelado de Honor de Su Santidad el Papa Juan Pablo II, otorgado en 1989, y el título de Protonotario Apostólico en 1992. Además, obtuvo doctorados en Teología y Sociología y ejerció el periodismo profesional.
Entre las responsabilidades que asumió figuran los cargos de canónigo de la Iglesia Catedral, vicario pastoral de la Diócesis de Loja, arcediano de la Catedral, rector de la Academia Militar La Dolorosa, rector del Seminario Menor San José y rector del Colegio Nocturno Vicente Anda Aguirre. También presidió la Federación de Educadores Católicos de Loja, dirigió la Fundación Liga de Caridad y el Consejo Diocesano de Laicos, además de realizar estudios especializados en el Instituto Luigi Sturzo de Roma, Italia.
Su labor pastoral llegó también a las parroquias de Zumba y Chito, en Zamora Chinchipe, así como en cantones lojanos, donde enfrentó complejas condiciones geográficas y climáticas para cumplir con su misión religiosa.
En 1953 asumió la rectoría del Colegio La Dolorosa, etapa que fortaleció tras completar estudios de Sociología en Roma. Permaneció al frente del establecimiento hasta su jubilación en el año 2000, consolidando uno de los proyectos educativos más representativos del sur del país.
Su trabajo recibió múltiples reconocimientos, entre ellos la Condecoración al Mérito Educativo otorgada por el Ministerio de Educación y Cultura, la designación como Mejor Ciudadano de Loja durante el período 1978–1979 y Mejor Ciudadano de la Provincia en 1992–1993.
Monseñor Loaiza falleció el 16 de julio de 2007. Sus restos descansan en el Cementerio General Parque de los Recuerdos de Loja, dentro del espacio destinado a los Hombres Ilustres.
Monumento
El monumento de 1,20 de altura está ubicado en el patio de la Unidad Educativa. Sin embargo, actualmente, un grupo conformado por exestudiantes, exdocentes y familiares impulsa la construcción de otra efigie en la plazoleta exterior de la Unidad Educativa La Dolorosa. La iniciativa busca acercar su legado a toda la ciudadanía y expresar gratitud hacia quien dedicó gran parte de su vida al fortalecimiento de la educación lojana.
Los promotores extendieron una invitación abierta a la comunidad para sumarse al proyecto y contribuir a convertir este homenaje en un símbolo permanente de reconocimiento y memoria colectiva.(I).
Legado
Los mentalizadores del proyecto del monumento de Monseñor Ángel Rogelio Loaiza Serrano habilitaron una cuenta de ahorros N.° 4044060168642, a nombre de Galo Constancio Calle Loaiza, con cédula 1100414117, correo electrónico galitocalleloaiza@gmail.com y número de celular 0981588647, en la Cooperativa de Ahorro y Crédito Padre Julián Lorente, para recibir los aportes.
