
El deterioro de la vía Loja-Malacatos-Vilcabamba, los impactos provocados por el tránsito pesado vinculado al proyecto Villonaco III en Chuquiribamba y la incertidumbre sobre la continuidad de un comodato en el Cementerio General marcaron la sesión de Cabildo desarrollada el martes 23 de junio de 2026. Vicealcalde recogió las observaciones.
Situación
Durante la sesión de Cabildo concejales y representantes ciudadanos expusieron diversas inquietudes relacionadas con infraestructura vial, afectaciones urbanas y trámites pendientes ante la administración municipal.
El edil Lenin Cuenca Mendieta manifestó a Diario Crónica su respaldo a los reclamos planteados por varios ediles respecto al crítico estado de la vía Loja-Malacatos-Vilcabamba. “Es preocupante la falta de atención del Gobierno Central hacia esta arteria estratégica, cuya conexión beneficia a las parroquias surorientales del cantón y a varios territorios de la provincia de Zamora Chinchipe”.
Cuenca Mendieta también advirtió sobre la situación que enfrenta la parroquia Chuquiribamba a causa de la construcción del proyecto Villonaco III. “El constante paso de vehículos de carga por las calles céntricas provoca daños progresivos en la infraestructura urbana y genera malestar entre los habitantes”.
Además, las afectaciones resultan evidentes en distintas vías de la parroquia, muchas de ellas intervenidas hace poco tiempo. “Los moradores reportan perjuicios en varias viviendas debido a las vibraciones y al intenso flujo vehicular registrado durante los últimos meses, por ello, varias familias han salido a protestar”, dijo.
Por otra parte, Víctor Castro, representante del gremio de mecánicos de Loja, intervino ante el Cabildo para expresar su preocupación por la falta de renovación del comodato correspondiente al mausoleo ubicado en el Cementerio General. De acuerdo con su versión, el trámite permanece pendiente desde 2024, pese a la entrega de oficios y solicitudes formales.
Explicó en Crónica que los integrantes de la organización aportaban mensualmente al Municipio por el uso del espacio; sin embargo, desde abril de 2024 dejaron de cobrarles. A ello añadió que funcionarios municipales les informaron sobre una supuesta resolución que impediría nuevas renovaciones, aunque dicho documento aún no consta entre los expedientes solicitados por el gremio.
La principal inquietud radica en la incertidumbre sobre el futuro del mausoleo y la permanencia de los restos de familiares y dirigentes históricos vinculados a la organización. Ante este escenario, los mecánicos solicitaron claridad jurídica y una respuesta oficial que garantice tranquilidad a decenas de familias lojanas.(I).
