La Santa Cruz del Agua Fría, patrimonio religioso de Chalanga

Devoción a la Santa Cruz del Agua Fría crece en Paltas.

La historia, tradición y espiritualidad que durante aproximadamente un siglo han acompañado a la Santa Cruz del Agua Fría, del barrio Chalanga, parroquia Cangonamá de Paltas, ahora se fortalece con la señalética informativa colocada al ingreso del antiguo camino de herradura que conduce hacia la vertiente conocida como Agua del Milagro, paraje considerado el más representativo del cantón.

Reseña

La devoción a la Santa Cruz del Agua Fría nació a partir de un hecho trágico ocurrido décadas atrás en el antiguo sendero que comunicaba a Chalanga con Buenavista. La tradición oral relata que una mujer perdió la vida tras un disparo accidental mientras caminaba junto a su esposo. En memoria de aquel acontecimiento, habitantes de la zona levantaron una cruz de madera junto al camino, gesto que dio paso a una creciente veneración entre viajeros y pobladores.

Con el transcurso de los años, numerosas personas comenzaron a depositar flores, ofrendas y pequeñas contribuciones económicas como muestra de respeto y oración. Aquella sencilla expresión espiritual evolucionó hasta convertirse en una devoción profundamente arraigada en la identidad religiosa de la región.

El impulso definitivo llegó en 1954, cuando Dorinda Guevara, habitante de Chalanga, atribuyó su recuperación de una enfermedad a la intercesión de la Santa Cruz. A partir de entonces, junto a su esposo Virgilio Condoy, promovió la organización de las celebraciones religiosas y la atención permanente al lugar de veneración. La comunidad reconoce este acontecimiento como el primer milagro vinculado a la imagen.

José Buri, nieto de los fundadores, expresó a Diario Crónica que la expansión de la fe motivó la llegada de devotos provenientes de distintos sectores de Loja, El Oro y otras provincias del país. Las peregrinaciones, realizadas inicialmente a pie y en acémilas, consolidaron una tradición que continúa vigente. En 1960, la imagen fue trasladada a una pequeña capilla construida gracias al aporte del devoto Fidel Román. Cuatro años después, la comunidad levantó un templo más amplio en el sitio donde actualmente se encuentra el santuario.

En 1975, durante el ministerio pastoral del reverendo padre Luis Antonio Quezada, la imagen recibió oficialmente la denominación de Santa Cruz del Agua Fría, nombre inspirado en la quebrada ubicada cerca del lugar donde ocurrió el suceso que dio origen a esta expresión religiosa.

Actualmente, el espacio conserva la Cruz Conmemorativa y una placa dedicada a Dorinda Guevara y Virgilio Condoy, impulsores de la romería. El entorno también alberga decenas de cruces colocadas por creyentes como testimonio de gratitud por favores recibidos a lo largo de generaciones.

Cada 3 de mayo, miles de fieles participan en la tradicional romería patronal, considerada una de las celebraciones religiosas más importantes y concurridas del cantón Paltas. La festividad constituye un encuentro de fe, identidad comunitaria y memoria histórica que ha logrado mantenerse vigente pese a los procesos migratorios que han reducido la población local.

En ese ámbito, con la incorporación de esta nueva señalética, en el antiguo camino de herradura, la vertiente del Agua del Milagro y la Santa Cruz del Agua Fría continúan unidos por una historia que permanece viva en la memoria colectiva de generaciones de peregrinos y devotos.(I).

Turnos hacia Chalanga

Los devotos de la Santa Cruz del Agua Fría y turistas que deseen viajar al Santuario y al Agua del Milagro, en el barrio Chalanga, parroquia Cangonamá. La Cooperativa Catamayo Express brinda transporte desde la Terminal Terrestre Reina del Cisne (Loja) en los siguientes turnos:

  • Primer turno: salida 07h45 ➔ pasa por Catacocha 11h00 ➔ llegada a Chalanga 12h00.
  • Segundo turno: salida 14h40 ➔ pasa por Catacocha 17h00 ➔ llegada a Chalanga 18h00.