Loja afronta la época más fría del año bajo intensos vientos

Tras fuertes vientos instan a tomar precauciones. 

Las bajas temperaturas propias de la temporada, sumadas a ráfagas de viento que alcanzan hasta 50 kilómetros por hora en zonas montañosas y 22 en zonas urbanas de la ciudad de Loja, motivan a las autoridades hacer un llamado a la ciudadanía para reforzar la seguridad en viviendas, negocios y áreas rurales, además de prevenir incendios forestales.

Circunstancias

Los días de intenso frío registrados en Loja responden al comportamiento climático característico de la temporada de la Sierra sur del Ecuador. Durante junio, julio y agosto predominan las bajas temperaturas, acompañadas por fuertes vientos, lloviznas, neblina y una menor radiación solar, factores que incrementan la sensación térmica, principalmente durante las primeras horas del día y en la noche, según el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi).

Julio constituye, por tradición, el mes con menor temperatura en la ciudad. A partir de septiembre, el aumento de las horas de sol favorece un ambiente más cálido y una disminución progresiva de estas condiciones.

Isaías Rueda, jefe encargado del Departamento de Prevención de Incendios del Cuerpo de Bomberos de Loja, explicó en Diario Crónica que los vientos forman parte del comportamiento habitual de la estación seca. “Normalmente, empiezan desde junio y permanecen hasta septiembre. En agosto incluso resultan más frecuentes», manifestó.

Ante este panorama, el organismo de socorro recomendó revisar el estado de las cubiertas y techos, especialmente aquellos fabricados con zinc. Advirtió que muchas viviendas mantienen estas estructuras únicamente con maderos o piedras para que haga peso, práctica que representa un riesgo a peatones y moradores ante la fuerza del viento. Una fijación adecuada evita desprendimientos capaces de provocar lesiones de consideración.

Otra medida preventiva consiste en realizar podas periódicas de árboles cercanos a las viviendas, con el propósito de reducir la posibilidad de caídas de ramas durante las ráfagas.

El llamado también alcanza a propietarios de locales comerciales. “Los letreros elevados requieren inspecciones constantes y un anclaje seguro, debido a que, en años anteriores, la caída de estas estructuras ocasionó accidentes contra personas”, afirmó.

Añadió que las ráfagas dentro del área urbana alcanzan velocidades entre 15 y 21 kilómetros por hora, principalmente durante la noche. En sectores montañosos, como Villonaco, la intensidad aumenta hasta 40 y 50 kilómetros por hora, condición que incrementa el peligro frente a cualquier emergencia.

Quemas

Bomberos también insistió en evitar quemas agrícolas o de maleza durante esta temporada. Rueda puntualizó que un incendio forestal registrado en el Villonaco enfrentó mayores dificultades para el control debido a la acción del viento, fenómeno que favorece la rápida propagación del fuego.

Incendios

El jefe encargado del Departamento de Prevención de Incendios acotó que la institución exhortó a productores y agricultores a comunicar cualquier quema planificada antes de ejecutarla. “El acompañamiento técnico del personal bomberil permite establecer horarios adecuados y aplicar medidas preventivas que reduzcan el riesgo de incendios fuera de control”.

Personal del Cuerpo de Bomberos de Loja y Catamayo luego de varias horas de trabajo lograron sofocar el incendio forestal que ha afectado más de 20 hectáreas de bosque de pino y vegetación nativa. La complejidad del terreno provoca que las labores se tornen dificultosas, sumado a los fuertes vientos.(I).

Vientos en montaña pueden alcanzar hasta 50 kilómetros por hora y en las áreas urbanas hasta 21 a 22 kilómetros por hora.