
El proyecto “Ecos del Sol” del equipo arquitectónico conformado por el estudio español Campo Baeza y la firma quiteña MAODA son los ganadores para la construcción del Museo Nacional del Ecuador (MuNa). Hay profesionales lojanos que integran el equipo ganador, ante ello, colegas refieren que el talento local está en expansión.
Circunstancias
El lunes 06 de julio de 2026, las autoridades nacionales anunciaron el diseño ganador para la construcción del MuNa, de 17 propuestas en la etapa final.
El arquitecto lojano Kenny Joel Espinoza Carvajal junto a sus dos hermanos lideran la firma Espinoza Carvajal -quienes han trabajado en Loja y en Quito- participaron junto al grupo que ganó el primer premio en el Concurso del Museo Nacional del Ecuador.
En esa línea, el arquitecto Rolando Jiménez expresó a Diario Crónica que primeramente es un aliciente que profesionales lojanos hayan triunfado en un concurso internacional para construir una obra emblemática del Ecuador. A ello se suma que el talento local está expandiéndose dejando a Loja en los mejores sitiales, sumado a las excelentes universidades locales, pilares fundamentales de la enseñanza.
Profesión
La arquitecta Gladys Piedad Gualpa Díaz, presidenta del Colegio de Arquitectos de Loja, expresó en Diario Crónica que la arquitectura lojana atraviesa un momento de madurez que se refleja en la calidad de numerosas obras construidas en la ciudad, muchas de las cuales han sido publicadas en revistas y plataformas nacionales e internacionales, además de recibir importantes reconocimientos.
“Este avance es el resultado de la especialización y la formación continua de los profesionales, del trabajo coordinado con otras disciplinas y de una ciudadanía que cada vez valora más el aporte del arquitecto en la construcción de espacios seguros, funcionales y de calidad. No obstante, estos logros aún conviven con la informalidad presente en parte de la actividad constructiva, una realidad que limita el desarrollo ordenado de la ciudad”, dijo.

Por ello, es indispensable fortalecer un marco legal que promueva el ejercicio profesional responsable y, al mismo tiempo, contar con procesos municipales de aprobación ágiles, eficientes y transparentes, complementados con un control posterior efectivo que garantice el cumplimiento de la normativa. La planificación urbana y la aplicación de reglas claras no deben entenderse como obstáculos, sino como herramientas para construir una ciudad más segura, resiliente y armónica, donde las edificaciones respondan a criterios de calidad, sismorresistencia, sostenibilidad y respeto por el entorno.
“El Colegio de Arquitectos de Loja ha asumido un papel activo en la promoción de la cultura arquitectónica y la valoración del ejercicio profesional. Desde 2021 impulsa el Festival de Arquitectura de Loja (FAL), una iniciativa que en el próximo mes de octubre celebrará su sexta edición y que se ha consolidado como un espacio para reconocer las mejores obras construidas en la ciudad, difundir buenas prácticas y acercar la arquitectura a la ciudadanía”, añadió.
Más que una premiación, el festival constituye un escenario de aprendizaje e intercambio, donde arquitectos, estudiantes, profesionales de distintas disciplinas y público en general recorren las obras junto a sus proyectistas, conocen los criterios que orientaron su diseño y comprenden el valor que una arquitectura de calidad aporta al desarrollo urbano y a la calidad de vida de los lojanos. Ese es, precisamente, el camino que Loja debe seguir fortaleciendo: una arquitectura basada en el conocimiento, la innovación, la colaboración y el compromiso con una ciudad mejor planificada para las futuras generaciones.
Rechazo
Por otro lado, el diseño ganador como una caja rectangular ha generado un amplio debate, críticas, memes e incluso una iniciativa ciudadana que recoge firmas en la plataforma Change.org solicitando la reevaluación del proyecto arquitectónico ganador.
Sin embargo, el arquitecto Diego Ordóñez, presidente del Colegio de Arquitectos de Pichincha y parte del jurado calificador, aclaró que aún se realizarán modificaciones, pues este “no es el diseño definitivo”.
“De aquí en adelante se trabajará unos seis meses para ponerlo a punto y resolver algunos detalles. Ahora el equipo ganador recibe la retroalimentación del jurado y se realizarán cambios. Se ha pedido una modificación de los accesos y un desarrollo del paisaje, incorporación de áreas verdes y del espacio urbano”, puntualizó.(I).
El diseño elegido todavía está en fase de desarrollo antes de iniciar la construcción en 2027, con miras a inaugurarse en 2028.
