Solicitan al Ejecutivo declarar feriado el 20 de agosto por la romería de la Virgen del Cisne

La tradicional Romería de la Virgen del Cisne se alista para su edición 2026. Las autoridades eclesiásticas y civiles confirmaron que el plan de contingencia está listo para recibir a miles de fieles nacionales y extranjeros. La sagrada imagen iniciará su recorrido en agosto y, tras cumplir los tres tramos de la peregrinación, permanecerá en la ciudad de Loja hasta el 1 de noviembre.

Detalles

Monseñor Walter Heras, obispo de la Diócesis de Loja, indicó que las instituciones involucradas coordinaron acciones de mantenimiento vial, atención a los peregrinos y seguridad en todo el trayecto.

Este año habrá un único cambio en el itinerario del segundo tramo. A petición de varios peregrinos, la caminata del 18 de agosto llegará directamente desde San Pedro de la Bendita hasta el centro de Catamayo, específicamente a la iglesia de la parroquia María Auxiliadora. Con esta modificación se suprime el ingreso a la hacienda Monterrey y la parada tradicional en Los Rosales, mientras que el resto del trayecto se mantiene sin alteraciones.

Por su parte, el padre Sócrates Chinchay, rector del Santuario Nacional de El Cisne, destacó el trabajo interinstitucional enfocado en tres etapas: la primera comprende las actividades religiosas y culturales en la parroquia El Cisne a partir del 25 de julio; la segunda abarca la romería hacia Loja; y la tercera corresponde a la permanencia de la Virgen en la capital lojana hasta el 1 de noviembre. El lema que orientará todas las actividades pastorales y culturales de este año será «María, Reina de la Paz».

En cuanto a los actos, el pregón inaugural será el 25 de julio desde las 14h00, partiendo desde el monumento de El Cisne hasta el Campo Mariano con expresiones culturales inspiradas en la visita de María a Isabel. Del 5 al 13 de agosto celebrarán la novena, iniciando a las 18h00, seguida del rezo del rosario a las 18h30 y la eucaristía a las 19h00. El 14 de agosto, a las 17h30, la imagen saldrá hacia el Campo Mariano para la misa de las 18h00, dando paso a los eventos culturales nocturnos. La celebración principal tendrá lugar el 15 de agosto, con la eucaristía solemne a las 10h00 y la posterior procesión por las calles de la parroquia.

El cronograma de la romería se mantiene en sus tramos. El 17 de agosto, tras la eucaristía de las 06h00, iniciará el recorrido entre El Cisne y San Pedro de la Bendita. El 18 de agosto se cumplirá el trayecto desde San Pedro hasta Catamayo con el nuevo recorrido establecido, y el 20 de agosto se desarrollará el último tramo desde Catamayo hasta la iglesia Catedral de la ciudad de Loja.

Asimismo, informó que, al igual que en 2025, solicitaron a la Gobernación de Loja gestionar ante el Ejecutivo la declaratoria de feriado para el 20 de agosto, con el propósito de facilitar la participación de los fieles en el último tramo de la romería y en el recibimiento de la sagrada imagen en la ciudad. Por el momento, aún esperan una respuesta sobre este particular.

Ante los problemas registrados en 2025, el párroco William Arteaga señaló que ya existen conversaciones con la Dirección Distrital de Educación para habilitar más instituciones educativas como albergues. Esto garantizará mejores condiciones para los priostes azuayos pernoctan en Loja durante las Noches del Peregrino.

Las autoridades religiosas hicieron el llamado a los peregrinos para vivir esta manifestación de fe con responsabilidad, recomendando planificar el recorrido según el clima, utilizar ropa adecuada para el frío, respetar las normas de tránsito, actuar con prudencia al conducir durante la noche y cuidar el medio ambiente mediante el uso de puntos de recolección de basura para prevenir incendios forestales.

Cronidato

Respecto a la propuesta de implementar un nuevo plan de movilidad en la parroquia El Cisne, el director de la Unidad de Control Operativo de Tránsito (UCOT) manifestó que no será aplicada, luego de recoger las observaciones y criterios de la ciudadanía. En su lugar, se mantendrá el esquema que ha funcionado durante aproximadamente dos décadas, el cual contempla mantener habilitadas las vías de acceso y permitir el ingreso de vehículos hasta que los parqueaderos autorizados alcancen su capacidad máxima