Cantones lojanos intensifican labores para enfrentar un eventual fenómeno de El Niño

Varios cantones lojanos sufrieron afectaciones por el invierno el año pasado.

El COE Nacional elevó la alerta de amarilla a naranja en 17 provincias, entre ellas Loja. Los municipios de la región intensifican labores de limpieza, encauzamiento de ríos, coordinación institucional y campañas comunitarias para disminuir el impacto de eventuales lluvias intensas, inundaciones y deslizamientos.

Circunstancias

El Comité de Operaciones de Emergencia (COE) de Ecuador elevó, el lunes 20 de julio de 2026, la alerta de amarilla a naranja en 17 provincias, 143 cantones y 491 parroquias debido a la evolución de las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño. Este nivel corresponde a una etapa de preparación frente al posible desarrollo del evento climático y no representa una afectación actual para el país.

La decisión responde al incremento de la temperatura del océano Pacífico, cuyos registros superan el promedio histórico, de acuerdo con el Comité Nacional para el Estudio Regional del Fenómeno de El Niño (Erfen).

En la provincia de Loja, la medida abarca los 16 cantones: Calvas, Catamayo, Celica, Chaguarpamba, Espíndola, Gonzanamá, Loja, Macará, Olmedo, Paltas, Pindal, Puyango, Quilanga, Saraguro, Sozoranga y Zapotillo.

Frente a este escenario, los gobiernos autónomos descentralizados mantienen una fase de preparación con el propósito de reducir el impacto de posibles lluvias intensas, inundaciones, deslizamientos y otros eventos asociados al fenómeno.

En Catamayo, la alcaldesa Janet Guerrero Luzuriaga informó en Diario Crónica que el Municipio entregó toda la información requerida a la Secretaría de Gestión de Riesgos y desarrolla un plan preventivo que incluye limpieza de quebradas, mantenimiento de embaulados, encauzamiento de ríos y fortalecimiento de la gestión del riesgo. Además, durante los próximos días iniciarán jornadas de socialización con líderes barriales para difundir medidas de prevención y protocolos de actuación.

La autoridad explicó que todavía resulta imposible determinar con precisión las características del fenómeno, ya que podría presentar lluvias intensas, sequías u otros escenarios climáticos. Por ese motivo, el cabildo prioriza acciones anticipadas para proteger a la población.

También detalló que el casco urbano de Catamayo no cuenta con ríos, aunque existen numerosas quebradas y embaulados que provocan inconvenientes durante las precipitaciones. Entre los puntos de mayor vulnerabilidad figura el sector Chaquircuña, donde el río Guayabal genera afectaciones durante los inviernos de mayor intensidad. Las obras de encauzamiento buscan proteger el centro turístico del Guayabal. Otro punto crítico corresponde al sector El Tambo, donde quebradas cercanas a huertas y caseríos incrementan el riesgo durante la temporada invernal.

En Saraguro, el Municipio activó el COE Cantonal y ejecuta un plan integral para disminuir riesgos ante la posible presencia del fenómeno de El Niño. La administración municipal también destinó recursos para proyectos relacionados con agua potable y vialidad.

El alcalde Abel Sarango Quizhpe informó a Diario Crónica que la planificación contempla la limpieza de cunetas en barrios, comunidades y cabeceras parroquiales para facilitar el drenaje de aguas lluvias y reducir la probabilidad de inundaciones. Paralelamente, han coordinado acciones con los sectores de salud, educación y la Prefectura de Loja, considerados prioritarios dentro del plan de respuesta.

Las labores concentran atención en San Sebastián de Yúluc, Manú, Sumaypamba y Lluzhapa, territorios que registraron graves afectaciones durante anteriores temporadas invernales.

Por otra parte, el alcalde de Pindal, Julio Guerrero, manifestó en Crónica que el Municipio entregó oportunamente la información técnica y los proyectos requeridos por la Secretaría de Gestión de Riesgos para fortalecer la capacidad de respuesta frente a la época lluviosa y el eventual fenómeno.

Entre las zonas con mayor vulnerabilidad constan Pindal Grande, por el desbordamiento de la quebrada del sector; San Vicente; las comunidades rurales de Pailitas, La Primavera y Rota; además de la vía Pindal-Celica, donde con frecuencia ocurren deslizamientos y daños de consideración durante el invierno. “Venimos ejecutando trabajos preventivos con el objetivo de minimizar afectaciones a la población y a la infraestructura vial”, afirmó.(I).

Los territorios de Zapotillo, Puyango, Pindal, Celica y Olmedo fueron los más afectados en meses anteriores por inundaciones, desbordamiento de ríos, daños en viviendas y cierre de vías.