
Un total de 25 siniestros viales dejó una víctima mortal y diez personas heridas durante la última semana. Atribuyen la mayor incidencia entre motociclistas a un vacío legal sobre las licencias de conducir, además de la imprudencia y las distracciones al volante.
Circunstancias
Los siniestros de tránsito mantienen cifras similares a las de semanas anteriores. Sin embargo, varios casos ocurridos durante el último fin de semana, con motocicletas involucradas, generaron mayor preocupación por la gravedad de las consecuencias.
Luis Curipoma Morocho, subjefe de la Unidad de Control Operativo de Tránsito (UCOT), explicó a Diario Crónica que los motociclistas constituyen el grupo más vulnerable dentro de la movilidad urbana. A diferencia de quienes viajan en un automóvil, los conductores de motocicleta carecen de la protección que brindan la carrocería, el cinturón de seguridad y los apoyacabezas, por lo que un impacto suele provocar lesiones de mayor gravedad.
El balance correspondiente a la semana anterior registra 25 siniestros de tránsito. De ese total, 19 casos fueron leves y cinco graves. Además, el reporte confirma una víctima mortal (una mujer de 20 años) y diez personas heridas.
Añadió que gran parte de los hechos involucra a motociclistas. “La situación guarda relación con un vacío legal vigente en la normativa de tránsito, debido a que la legislación no permite sancionar a quienes conducen motocicletas con licencia tipo B, destinada para automóviles, aunque la licencia tipo A corresponde a esa clase de vehículos. Esto ha promovido más la falta de infracciones y siniestro de tránsito”, dijo.
Frente a este escenario, recomendó obtener la licencia tipo A para motocicletas, tricimotos, cuadrones y vehículos similares, con el propósito de fortalecer la capacitación de los conductores y mejorar la seguridad vial.
Causas
La autoridad puntualizó que entre las principales causas identificadas figuran el irrespeto a la señalización, el uso del celular durante la conducción, otros factores de distracción, además de la impericia y la imprudencia.
Respecto a los controles, destacó los resultados de los operativos de Cero Tolerancia. De los 25 siniestros reportados, apenas uno involucró a un conductor en estado de embriaguez, cifra inferior a la registrada en periodos anteriores.
Además, también recordó la diferencia entre un accidente y un siniestro de tránsito. Explicó que un accidente responde a circunstancias imprevisibles, como la caída de un árbol o un derrumbe sobre la vía, mientras que un siniestro puede prevenirse mediante una conducción responsable, el respeto a los límites de velocidad, la observancia de la señalización y la eliminación de distractores.
Finalmente, exhortó a la ciudadanía a planificar los desplazamientos con suficiente anticipación, respetar las normas de tránsito y mantener una actitud responsable en las vías, compartidas por conductores, peatones, ciclistas y pasajeros, porque esto ha llevado a suscitarse los percances.
En tanto, la ciudadanía aspira que los siniestros vayan disminuyéndose, por son casi a diario y esto alarma a las personas. “Cualquiera que sea el motivo, es necesario sanciones severas para que las personas tomen conciencia que conducir una moto o vehículo es una responsabilidad y deben desplazarse siempre a la defensiva”, afirmó el ciudadano Fabián Romero.(I).
