
Aunque durante el año ya ocurrieron alrededor de 50 quemas y varios incendios afectaron decenas de hectáreas de vegetación, el Cuerpo de Bomberos destaca una respuesta oportuna, intensifica las labores preventivas y atribuye gran parte de estos eventos a prácticas agrícolas y actividades humanas. Julio fue el mes con más incidentes.
Circunstancias
El cantón Loja mantiene un índice relativamente bajo de incendios forestales en comparación con los registrados durante 2023 y 2024. Sin embargo, las quemas de vegetación continúan como una problemática recurrente, principalmente por actividades agrícolas y descuidos humanos, según informó a Diario Crónica Marlon Cárdenas, subjefe operativo del Cuerpo de Bomberos de Loja.
El oficial explicó que, durante el presente año, el organismo atendió cerca de 50 quemas de menor magnitud, una cifra muy inferior a la registrada en temporadas anteriores, cuando la gravedad de las emergencias obligó incluso a gestionar apoyo aéreo. En la actualidad, la capacidad operativa permite controlar estos eventos con recursos propios.
Entre las emergencias más recientes figura una quema en la parroquia de Gualel, donde diez bomberos lograron extinguir un incendio que afectó alrededor de 10 hectáreas de vegetación nativa, bosques, pinos y eucaliptos. Personal operativo permanece en la zona con labores de vigilancia para evitar una posible reactivación del fuego.
También indicó que las causas de estos incidentes permanecen plenamente identificadas. Las quemas responden, en gran medida, a prácticas agrícolas relacionadas con la renovación de pastizales destinados a la alimentación del ganado y al control de maleza, bacterias y garrapatas. Ante esta realidad, el Cuerpo de Bomberos desarrolla campañas permanentes de planificación, prevención y capacitación en barrios urbanos y rurales, además del trabajo conjunto con las comunidades para reducir riesgos.
El sector del Villonaco figura entre los sectores con mayor frecuencia de quemas. En esa zona, la cosecha de pino sin procedimientos técnicos adecuados incrementa considerablemente el peligro de propagación del fuego. Frente a este escenario, la institución mantiene disponibles las siete unidades operativas durante las 24 horas para brindar acompañamiento técnico a quienes requieran efectuar quemas controladas.
Otro factor de riesgo corresponde a la presencia de turistas en áreas naturales. Fogatas mal apagadas, colillas de cigarrillo y actividades de camping representan amenazas constantes para la vegetación, especialmente durante la temporada seca.
Lugares
A lo largo del año, los bomberos atendieron más de 50 incendios forestales, de los cuales alrededor de 20 fueron solo en este mes de julio y dejaron alrededor de 20 hectáreas de vegetación reducidas a cenizas. Entre los casos más relevantes constan un incendio en el sector Tenería, con una afectación aproximada de dos hectáreas; otro en el barrio Santana, parroquia Malacatos, donde el fuego consumió cerca de 2.500 metros cuadrados de vegetación nativa, pastizales y faique; además de un siniestro en Ceibopamba que alcanzó tres hectáreas de cobertura vegetal.
La lista incluye un incendio en el sector Los Faiques, con daños en aproximadamente 1.002 metros cuadrados de bosque de eucalipto, pino y vegetación nativa; otro en la vía antigua a Cuenca, sector San Juan, que destruyó alrededor de 3,5 hectáreas de pino, eucalipto, yaragua y pajonal; un evento cerca de la Facultad de Medicina, al occidente de la ciudad, con una afectación de media hectárea; otro en El Cisne, donde las llamas alcanzaron cinco hectáreas de llarahua y árboles nativos; y, un incendio en Tres Leguas que consumió cerca de tres hectáreas de vegetación nativa.(I).
El cantón Loja cuenta con la Ordenanza para el Manejo Integral del Fuego, publicada oficialmente en agosto de 2025 (Registro u Ordenanza Nro. 0072-2025). Esta normativa regula las quemas agrícolas y previene incendios forestales en la zona urbana y rural.
