Miel de tierra, el néctar que conquista nuevos consumidores

Jeaneth Jumbo emprende con la Miel de Tierra.

La miel de tierra, un producto poco común que se obtiene en las zonas áridas del sur del Ecuador, empieza a despertar el interés de quienes buscan alternativas naturales para el cuidado de la salud. A diferencia de la variedad tradicional, esta se caracteriza por su sabor ligeramente ácido y por ser elaborada por meliponas sin aguijón que habitan bajo tierra, un proceso que, según emprendedores, le confiere cualidades únicas.

En diálogo con Diario Crónica, Jeaneth Jumbo, quien comercializa este producto en la entrada de las oficinas del Consejo Provincial de Loja, frente al Parque Central, detalló que el néctar proviene principalmente de cantones como Zapotillo, donde el clima favorece el desarrollo de esta especie nativa que construye sus colonias entre tres y cinco metros de profundidad.

Estos insectos se alimentan de resinas de árboles y hongos subterráneos, factores que determinan la composición del alimento y generan un perfil totalmente distinto al convencional.

«No es una miel dulce como las demás, tiene un sabor un poco ácido, pero precisamente esa es una de sus características», dijo.

El producto es muy valorado dentro de la medicina natural por sus virtudes para fortalecer el organismo. Quienes la adquieren suelen consumirla para aliviar cuadros gripales, calmar procesos inflamatorios y disminuir molestias articulares, sobre todo en las rodillas.

Asimismo, es usada como apoyo para quienes padecen gastritis; en dichos casos, la comerciante sugiere ingerir una cucharada en ayunas. Para los síntomas de resfriado, aconseja una cucharada sopera durante la noche y, debido a la acidez característica, recomienda acompañarla con agua tibia o una infusión de manzanilla.

Para Jumbo, la recepción ha sido favorable, en especial entre compradores familiarizados con estos beneficios. No obstante, también genera curiosidad en nuevos clientes, quienes tras la degustación perciben una sensación de frescura inusual que los motiva a regresar.

A su criterio, este auge responde al retorno hacia opciones tradicionales y ancestrales para el bienestar diario. Los consumidores suelen buscar este recurso de forma preventiva para potenciar las defensas y cuidar la microbiota intestinal.

En cuanto al almacenamiento, no demanda refrigeración; basta con conservarla a temperatura ambiente. Al enfriarse puede formar una ligera sedimentación en la base del envase, un detalle inofensivo que no afecta su calidad, manteniendo siempre una consistencia más líquida que la versión común.

Actualmente, el frasco se expende a un valor de USD 10.