Servilio Sarango, un artesano que da nueva vida a la madera

La madera cobra vida en las manos de Servilio Sarango.

Más de 60 años lleva Servilio Sarango dedicado a la artesanía en madera, un oficio que aprendió durante su permanencia en la provincia de Zamora Chinchipe y que hoy mantiene vivo en Loja. Con raíces, cepas y ramas que consigue como material de desecho, transforma pequeños recortes en casas, carros, aviones, helicópteros, bicicletas y diversas figuras que comercializa en ferias y espacios de la ciudad.

Historia

En diálogo con Diario Crónica, contó que su vínculo con la madera nació hace más de seis décadas, cuando vivía en Centinela del Cóndor, en Zamora Chinchipe. Allí aprendió el oficio y, con el paso de los años, convirtió esta actividad en su forma de vida. “Soy un artesano ya calificado y antiguo”, señaló.

Su trabajo parte de materiales que para otros pueden convertirse simplemente en desperdicios. Acude a distribuidoras autorizadas, donde obtiene recortes de madera que le entregan de manera gratuita. Luego los lleva a su vivienda y, con paciencia y habilidad, comienza a darles forma y color.

La cepa, raíz y ramas son sus principales materias primas. De cada una consigue crear diferentes figuras.

Con las raíces y cepas elabora piezas decorativas, mientras que las ramas se convierten en culebras, muñecos y otras representaciones. También encontró en los pequeños trozos de madera el material necesario para construir sus conocidas casas.

Una de las piezas que más trabajo le demanda son precisamente las viviendas de madera. Sin embargo, la experiencia adquirida durante décadas le permite terminarlas en poco tiempo. Una casa de dos pisos puede estar lista en aproximadamente dos o tres horas, mientras que los modelos más pequeños los concluye en cerca de 60 minutos.

Su catálogo también incluye carros, aviones, helicópteros y bicicletas. Los precios van desde USD 1 hasta USD 6, dependiendo del tamaño y la complejidad de cada pieza.

Oficio

Antes de establecerse en Loja, vivió alrededor de 28 años en Zamora Chinchipe. Durante esa etapa, en Centinela del Cóndor, descubrió el trabajo artesanal con madera y comenzó a desarrollar las habilidades que mantiene hasta la actualidad.

Su experiencia también lo llevó a trabajar en diferentes ciudades del país, entre ellas Quito, Cuenca, Zamora y Loja. Con el tiempo, el oficio dejó de ser solamente una actividad económica y se convirtió en una parte fundamental de su vida.

Fiel a este oficio, continúa trabajando y buscando nuevos espacios para exhibir sus creaciones. Su improvisado puesto puede encontrarse en las inmediaciones del parque Jipiro, donde ofrece sus piezas a quienes visitan este tradicional espacio de Loja.

Lugares

Servilio también participa en diferentes ferias artesanales. Próximamente tiene previsto trasladarse a la feria de San Pedro, donde nuevamente expondrá sus trabajos y compartirá con el público las piezas que nacen de sus manos.

Para él, cada recorte de madera representa una oportunidad para crear. Lo que alguna vez fue parte de una rama, cepa o un sobrante de producción termina convertido, después de varias horas de trabajo, en una figura que conserva el sello de un artesano que lleva años dando forma a la madera.