¿Se cumplirán los acuerdos?

POR RUY FERNANDO HIDALGO MONTAÑO

Lo sucedido hace una semana en el escenario político de nuestra provincia, es un remezón que llama a una profunda reflexión de cómo se manejan los hilos a la interna de las estructuras partidistas en el país.

Al parecer, el proceso de las elecciones primarias en varias tiendas políticas es solo un mito, empezando por el partido gobiernista que se suponía ya había escogido de forma democrática y transparente a sus pre candidatos a las seccionales de noviembre incluso ya se había anunciado los nombres de los que llevarían la bandera del oficialismo en Loja, una bandera muy pesada y difícil de defender por la absoluta ausencia de obra pública de este gobierno por estos lares que en más de tres años de gestión no han pasado de meros ofrecimientos que hasta el momento no se han cumplido para nada, como los 48 millones que ofrecieron para mitigar en una pequeña parte la gravísima crisis vial de Loja.

Por eso nos llama poderosamente la atención que los candidatos que ahora representan a ADN para la alcaldía y prefectura Patricio Valdivieso y Mario Mancino respectivamente, que fueron llamados a última hora para reemplazar al Dr. César Guerrero y a Jorge Guevara, todavía le den crédito a un gobierno, que ha demostrado una desidia total por Loja, a un gobierno al que le calza aquel refrán “Yo te ofrezco; busca quien te de”. Los actuales candidatos aducen que aceptaron la polémica postulación porque en el caso de Valdivieso quiere ejecutar un ambicioso plan de vivienda y cree que recibirá el respaldo del régimen para llevarlo a cabo. Mario Mancino por su parte, dice que sostuvo una larga plática con el primer mandatario que le permitió darse cuenta que el presidente Noboa no estaba bien enterado de la desastrosa situación de nuestra provincia, y que incluso llegaron a algunos acuerdos para paliar la complicada actualidad de Loja.

Y tengo que repetir algunas interrogantes que creo que igual que yo, seguramente ustedes tienen. ¿Cómo es posible que un gobernante que supera los tres años de ejercicio del poder recién se entere de la real situación de una provincia que lo favoreció con el voto? ¿Qué clase de representantes tiene Noboa en Loja que no son capaces de trasladarle las necesidades de su pueblo? ¿Cómo se puede confiar en un gobierno que no honra su palabra quitando y poniendo candidatos según su conveniencia? Aunque la prensa sensacionalista trate por todos los medios concentrar nuestra atención en los dimes y diretes, de los reemplazados y sus sustitutos, lo acontecido es muy grave pues denota una inestabilidad sumamente peligrosa para los intereses nacionales de un jefe de estado que solo calcula sus posibilidades electoreras, dejando en segundo plano los clamores de las 24 provincias que no reciben respuestas a sus urgentes requerimientos. ¿Se cumplirán los acuerdos? Solo el tiempo lo dirá.