La Virgen del Cisne cobijó a miles de peregrinos

La llegada de la Virgen del Cisne a Loja marcó una jornada cargada de fervor religioso, tradición y expresiones de fe. Tras completar el último tramo de la peregrinación desde Catamayo, la sagrada imagen permanecerá en la ciudad hasta el 01 de noviembre, periodo que congregará a cientos de feligreses provenientes de distintos puntos del país.

La caminata comenzó a las 06h00, con las primeras luces del alba y una persistente neblina que acompañó a los romeriantes durante el recorrido. Mochilas al hombro, niños en brazos y promesas religiosas formaron parte de una peregrinación marcada por el esfuerzo físico y la devoción.

A lo largo del trayecto, las pausas permitieron recuperar fuerzas. Los rostros agotados de los caminantes contrastaron con la emoción reflejada al contemplar el anda adornada con flores. Cada tramo representó para los peregrinos una oportunidad para agradecer favores recibidos, renovar compromisos espirituales y expresar peticiones.

El momento culminante ocurrió con el ingreso de la imagen a Loja. Autoridades civiles y religiosas participaron en el acto ceremonial de bienvenida, durante el cual colocaron a la Virgen su capa, cetro y corona, símbolos que resaltaron su condición de reina.

Además, la presencia de peregrinos dinamizó distintos sectores de la ciudad y reafirmó el significado cultural y religioso de una de las tradiciones más importantes de Loja.(I).

Multitudinaria presencia de feligreses.
Con los pies descalzos llegaban a la ciudad de Loja.
Recibimiento de las autoridades militares en el sector de Belén y el puente de la terminal terrestre.
Devotos esperando la llegada de la Virgen del Cisne.
Monseñor Walter Heras Segarra, bendice a los caminantes.
Rosas en la ruta de la Sagrada Imagen.
Casas adornadas con globos e imágenes de la Churonita.