Dos monedas, un recuerdo y tres íconos de Loja: el innovador emprendimiento de Joe Torres

Joe Torres, mentor del emprendimiento.

Convertir dos monedas de curso legal en un recuerdo perdurable es la propuesta de un novedoso emprendimiento que ya despierta la curiosidad de ciudadanos y visitantes. A través de una máquina importada desde Alemania, es posible prensar y grabar en el metal los símbolos más representativos de Loja, como la Puerta de la Ciudad, el Parque Eólico Villonaco y la Virgen del Cisne.

Detrás de la iniciativa está Joe Torres, un lojano de 37 años que dejó su ciudad natal a los 18 para estudiar Ingeniería Mecánica en Cuenca. Posteriormente viajó a Europa para continuar su formación y, en la actualidad, reside en ese continente.

Su afinidad por la mecánica fue clave para que, durante sus recorridos por distintos destinos turísticos, observara equipos similares que permitían a los turistas llevarse piezas conmemorativas de los principales atractivos locales. Fascinado por el concepto, decidió traer una de estas máquinas a Loja.

El equipo llegó al país completamente desarmado. Joe arribó a la ciudad a inicios de agosto para ensamblarlo personalmente y ponerlo en marcha, logrando que la propuesta entre en funcionamiento y comience a recibir una gran acogida.

Tres íconos

La máquina cuenta actualmente con tres diseños fijos: la Virgen del Cisne, la Puerta de la Ciudad y el Parque Eólico Villonaco. Debido a que cada unidad se fabrica con matrices determinadas, las imágenes no se pueden modificar.

“Cada máquina es única y fija en cuanto a los diseños, por eso hay que pensarlos muy bien para elegirlos”, explicó.

Para obtener la pieza conmemorativa, el usuario debe realizar un sencillo proceso que consiste en colocar una moneda de un dólar y otra de cinco centavos —lo que representa un costo total de USD 1,05—, seleccionar el diseño deseado y finalmente accionar la manivela, la cual prensa la moneda hasta entregarla alargada y con la figura seleccionada grabada en su superficie.

Experiencia

La propuesta ha generado asombro y fascinación. Aunque al principio Joe tenía dudas sobre cómo reaccionaría el público, la respuesta ha superado sus expectativas.

“Se admiran por esto, de que la monedita sale aplastada y que la ven con una figura. Les encanta y los niños se divierten mucho también”, manifestó.

Para enriquecer la experiencia, cuando el creador se encuentra junto al dispositivo, ofrece una alternativa adicional: por un valor extra de 25 centavos, perfora la pieza y le añade una argolla, transformándola en un práctico llavero.

Espacio definitivo

Actualmente, el emprendedor realiza las gestiones pertinentes ante el Municipio de Loja para obtener la autorización que le permita ubicar la máquina en un sitio fijo y permanente. El objetivo es que locales y turistas tengan un acceso constante a este particular recuerdo, logrando que dos monedas de uso cotidiano se transformen en una valiosa pieza conmemorativa de la cultura lojana.