
La Villa de Zapotillo es tan antigua que ya existía antes de la expansión y conquista por el Imperio Incaico en 1438.
Es fundada la villa de San Sebastián de Zapotillo por el conquistador español Sebastián de Benalcázar el 20 de enero de 1534 en su avance a la tierra Capital del Reino de los Quitus Confederación Shyris Cara – Puruhá.
Es destruida toda la ciudad en la Invasión peruana de julio de 1941 a pesar de la férrea defensa de los militares ecuatorianos y de sus habitantes.
Abandono total de Zapotillo y la frontera sur de la Patria por los gobiernos de turno.
Pero el 14 abril de 1974 en las constantes visitas y recorridos a la frontera sur llega en helicóptero primero a Cazaderos y luego a Zapotillo el Jefe de Estado y Comandante en Jefe de las FF.AA. el General Guillermo Rodríguez Lara siendo el primer Presidente en visitarlo en la historia de la vida republicana.
Al llegar la aeronave sin previo aviso y aterrizar a un costado del río Zapotillo, los habitantes ven descender a varios militares y al darse cuenta de la presencia del Presidente se acercan a saludarlo y cantan emocionados a capela en conjunto el sagrado Himno Nacional del Ecuador.
El mandatario recorre la parroquia a pie junto al pueblo que le brinda agua de coco y seco de chivo, alimentos gastronómicos deliciosos propios de la zona.
Al ser un régimen militar nacionalista con prioridad para realizar obras públicas en las fronteras y a solicitud de sus habitantes, dispone de inmediato y con urgencia la creación de un Colegio, la Sucursal del Banco Nacional de Fomento (BNF), IETEL (Instituto Ecuatoriano de Telecomunicaciones) y acelerar la construcción de las carreteras del cordón fronterizo para unir los pueblos marginales de la frontera, las vías: Zapotillo- Pindal, Y de Alamor- Celica; y Zapotillo- Saucillo- Macará que ya fueron contratadas los 20 tramos de vías el año anterior en 1973.
Por medio de PREDESUR (Programa de Desarrollo del Sur) y del Batallón militar de Celica el gobierno dispone la ejecución de varias acciones:
Freno a la tala indiscriminada de árboles del bosque tropical seco del sur de la frontera.
Reforestación de las especies de árboles nativos como el guayacán que después de 50 años ha dado y sigue dando frutos con el Turismo Ecológico ya que al cantón se lo identifica a nivel nacional y mundial como la tierra del «Florecimiento de los Guayacanes amarillos» en el mes de diciembre cuando caer las primeras lluvias del invierno.
Así también la planificación del Canal de Riego Zapotillo que fue construido por los gobiernos posteriores, y la Represa de Cazaderos para almacenamiento de agua y riego permanente.
El historiador zapotillano Coronel EMC Comando Paracaidista Eduardo Moncayo Córdova dice, que el tiempo y la historia de Zapotillo se dividió en dos partes, y las obras en un antes y después de la llegada del General Guillermo Rodríguez Lara, antes el abandono total del pueblo por parte del gobierno central, y después el renacer de Zapotillo como ciudad próspera de la frontera sur de la Patria.
El pueblo zapotillano en agradecimiento y reconocimiento al General Rodríguez Lara a través del Ilustre Municipio decidió construir un Monumento como muestra de gratitud y para perennizar la memoria histórica, el uno fue inaugurado a la entrada a la ciudad en el 2016 y luego hoy es reubicado en el Redondel de Saucillo gracias a la gestión del actual Alcalde Ing. Burner Moncayo y su Cabildo.
El Municipio también lo ha condecorado al exmandatario en 3 oportunidades.
Como dice el lema del Batallón de Infantería N° 19 Carchi en alusión a la defensa de la heredad territorial: «Zapotillo será nuestra Gloria o nuestra tumba».
Dicho Batallón realiza el control de la seguridad con su presencia en el Destacamento Militar de Saucillo donde está erigido el Monumento al General Rodríguez Lara y que en una fecha posterior será inaugurado con la solemnidad que el acto se merece.
Zapotillo dejó de ser parroquia y por justicia histórica fue cantonizado el 27 de agosto de 1980.
Que viva Zapotillo hermoso tierra de palmeras en sus 46 años de cantonización.
Autor: Antonio Lara Celi, Economista.
