Campos Ortega Romero
Al escribir este artículo periodístico en torno de la Relajación camino y puente para respirar y vivir mejor, iniciamos con el conocido y viejo refrán: “más vale tarde que nunca” que significa —que es mejor hacer algo tarde que no hacerlo jamás— el origen de este Día Mundial de la relajación se remonta, supuestamente, al 15 de agosto de 1985. Durante esa jornada, un joven llamado Sean Moeller, de sólo nueve años, pronunció unas palabras en Michigan durante una entrevista con The Des Moines Register que iban a cambiarlo todo: “Piensan mucho en trabajar y eso no es bueno, si trabajas demasiado duro, entonces te puede dar fiebre o te puedes sentir agotado, incluso, podrías enfermarte”.
En un mundo cada vez más acelerado y exigente, es fundamental recordar que el bienestar físico y mental está ligado a la capacidad de tomarnos pausas efectivas.
El estrés crónico no distingue edades, y sus efectos pueden afectar tanto a jóvenes como a mayores, en el caso de las personas mayores, el impacto resulta especialmente delicado, ya que puede agravar enfermedades existentes, disminuir la calidad del sueño, alterar el apetito y dificultar la comunicación emocional, la tensión acumulada durante años se manifiesta de formas más intensas en esta etapa de la vida, cuando el cuerpo ya no tiene la misma capacidad de recuperación,
Vivir siempre con celeridad, con prisa, ir siempre corriendo de un sitio para otro, intentando abarcar más de lo que somos capaces… en general vivir por encima de nuestro umbral de confort y satisfacción hace que nuestro cuerpo nos vaya enviado multitud de señales de alarma; notamos como en ocasiones tenemos dolores de cabeza, falta de sueño, problemas de acidez o digestivos, sensación de ahogo, mareos, … estos síntomas nos preocupan porque nos invalidan en ese ritmo vertiginoso que estamos acostumbrados a llevar.
Las técnicas de relajación son muy importantes y beneficiosas en todas esas ocasiones, hay multitud de estudios que avalan la utilidad de las técnicas de relajación: En los tratamientos de quimioterapia hacen que se reduzcan el malestar de algunos efectos secundarios, que exista mejor adherencia al tratamiento y que no exista ansiedad anticipatoria. Los problemas de insomnio tratados con pautas para higiene del sueño y con la utilización de técnicas de relajación, en muchas ocasiones, han conseguido reducirse tanto como con psicofármacos los dolores musculares debido a tensión muscular, con técnicas de tensión distensión hacen que se detecten y que aprendamos a relajar esa zona, para que no lleguen a producir contractura o aumento del dolor, lo cierto es que las técnicas de concentración, respiración… ayudan en el rendimiento y mejoran el resultado. Así sea.
