
El exalcalde de Loja, Franco Quezada Montesinos, busca llegar nuevamente a la Alcaldía del cantón bajo el movimiento político SER (Solidez, Esperanza y Respeto), lista 63, organización con la que presentó oficialmente su candidatura y la de su equipo para las elecciones seccionales del próximo 29 de noviembre de 2026.
Evento
Durante el acto de presentación, efectuado la noche del viernes 28 de agosto en la sede del partido, dio a conocer la nómina de quienes lo acompañan en esta contienda electoral, incluyendo a los candidatos a las juntas parroquiales: Delia Gallego (Cruzpamba), Darwin Duarte (Sabanilla), Rosemía Díaz (Cangonamá), Elvis Montaño (Jimbilla), Karina Matailo (Taquil), José Ogoño (Chantaco), Diana Lachi (Chuquiribamba), Rocío Guamán (Gualel), Juan Pablo Cuenca (El Cisne), Julio Rivera (Malacatos), Micaela Toledo (Vilcabamba), Aníbal Macanchí (Quinara) y Carla Namicela (Yangana). Asimismo, presentaron la concejalía rural, liderada por Cornelio Ocampo; las urbanas de la circunscripción uno, encabezadas por Emily Narváez junto a Patricio Armijos, Wendy Ordóñez, Javier Hernández, Bolívar Feijóo y Carmen Silva; y la circunscripción dos, liderada por Natasha Bravo junto a Alex Espinosa, María Fernanda Jaramillo y Ángel Yunga (ambos con sus respectivos alternos).
En este mismo espacio, el candidato aseguró que su retorno a la contienda electoral representa una “revancha”, aunque aclaró que esta no va dirigida contra personas ni adversarios políticos, sino que busca demostrar que las dificultades no impedirán continuar trabajando por Loja.
Su plan de trabajo está estructurado en 10 ejes que abarcan el fortalecimiento institucional, ordenamiento territorial, agua potable, saneamiento, vialidad, movilidad, seguridad, empleo, desarrollo social, educación, cultura, deporte y cooperación internacional.
Entre sus principales anuncios destaca la adquisición de tres equipos camineros para atender las necesidades de las parroquias y sectores periféricos, además de una máquina recicladora y estabilizadora de suelos para recuperar vías deterioradas. También planteó ampliar las redes de alcantarillado, fortalecer el sistema de agua potable y dar continuidad a proyectos que, según afirmó, quedaron pendientes de su anterior administración.
En materia social, propuso retomar el funcionamiento del CETAD de El Prado y avanzar con la creación de otro centro similar en Malacatos. En el ámbito educativo y deportivo anunció la permanencia de las escuelas municipales, instalación de nuevas cubiertas en establecimientos educativos y mejoras en los escenarios deportivos.
Asimismo, planteó la reconstrucción y ampliación del Terminal Terrestre de Loja, así como la gestión de los colectores marginales occidentales y orientales con el fin de mejorar el saneamiento de las quebradas y los ríos de la ciudad.
Remoción
Un año después de su salida de la alcaldía, el exfuncionario se pronunció sobre el proceso de remoción que puso fin a su administración y rechazó los cuestionamientos que atribuyen su cese a una supuesta falta de obras.
Uno de los puntos abordados fue la compra de seis volquetes de 14 metros cúbicos, aspecto criticado durante su destitución. Al respecto, dijo que dichos equipos se adquirieron para ejecutar por administración directa la construcción de un cubeto emergente para residuos sólidos, los cuales posteriormente quedarían al servicio del Municipio para atender a barrios y parroquias.
Afirmó que decidió guardar silencio tras dejar el cargo y que ha evitado confrontar a la actual administración. Ahora, desde la campaña electoral, sostiene que su objetivo es volver a dirigir el ayuntamiento para concluir las obras iniciadas.
“Vamos por la revancha”, expresó, reiterando que no se trata de un resentimiento contra sus adversarios, sino de una oportunidad para levantarse y seguir trabajando por el desarrollo de Loja.
