
El jurista, escritor y exdocente lojano suma 26 libros publicados y una trayectoria vinculada a la educación superior. Hoy, a través de la guitarra y la música latinoamericana, mantiene viva su pasión por aprender, compartir experiencias y transmitir valores a las nuevas generaciones.
Trayectoria
La trayectoria del Dr. Reinaldo Valarezo García representa una historia de esfuerzo, vocación intelectual y compromiso con la educación. Nacido en Loja el 8 de agosto de 1946, construyó una carrera profesional vinculada al Derecho, la docencia universitaria y la producción literaria, sin abandonar su interés por la cultura y las expresiones artísticas.
Hijo de Ángel Salvador Valarezo Reyes y Luz María García Cueva, cursó sus estudios en la Escuela Fiscal Miguel Riofrío y el Colegio Bernardo Valdivieso, instituciones donde también estudiaron sus ocho hermanos varones. Durante su niñez y juventud vivió en el barrio Pucará, entre las calles Leopoldo Palacios y Catacocha, un sector que conserva recuerdos entrañables de su vida familiar.
Aunque inicialmente aspiraba a convertirse en ingeniero civil, finalmente se encaminó hacia el Derecho. Durante las vacaciones acompañaba a su padre en trabajos relacionados con la construcción de carreteras, experiencia que despertó su interés por la ingeniería. Sin embargo, decidió estudiar leyes y, desde el inicio de su formación universitaria, combinó las aulas con el trabajo para contribuir a su sustento.
La escritura también ocupó un lugar importante desde su juventud. Publicó artículos en periódicos y espacios radiales de la época, además de elaborar folletos y participar en la producción de libros. Su trayectoria literaria alcanza actualmente 26 obras, resultado de años de investigación, reflexión y dedicación intelectual.
A los 25 años ingresó como docente a la Universidad Nacional de Loja, institución donde desarrolló buena parte de su carrera académica. En 2008 alcanzó la jubilación universitaria; no obstante, continuó trabajando durante varios años para complementar sus ingresos. Al cumplir 70 años afrontó una nueva etapa de retiro laboral, aunque mantuvo intactas sus inquietudes intelectuales y culturales.
Reconocimiento
La historia personal de Valarezo García mantiene un vínculo especial con el barrio Pucará. Por ello, la designación de una calle con su nombre, ubicada en el sector Colinas del Pucará, representa un reconocimiento significativo a su trayectoria y a sus raíces lojanas.
El homenaje, otorgado en vida por el Municipio, despertó en el jurista recuerdos de infancia, cuando recorría aquellos espacios junto a sus allegados para recoger frutos silvestres como moras, solapas, entre otros.
El jurista reconoció en exclusiva para Diario Crónica que su mayor patrimonio no radica en la acumulación de bienes materiales, sino en los principios cultivados durante su vida. Aspira a que sus hijos, nietos y demás familiares conserven un recuerdo positivo de su trayectoria y encuentren en sus enseñanzas una referencia para afrontar los desafíos personales y profesionales.
Música
Lejos de limitar sus actividades al descanso, el escritor y exdocente participa actualmente en el programa del Centro de Atención al Adulto Mayor (CAAM) del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), en el sector sur de Loja. Allí aprende a tocar guitarra y comparte con otros jubilados una afición que ha permitido al grupo presentarse en distintos escenarios.
Por su parte, Max González Merizalde, integrante de esta agrupación, destacó en Crónica que el valor de las actividades impulsadas por el centro, orientadas al arte, el deporte, la actividad física, el yoga y el cuidado de la salud mental. Estas iniciativas promueven la integración, el aprendizaje y el bienestar de los adultos mayores.

El grupo musical reúne alrededor de 30 participantes, entre hombres y mujeres. Su repertorio incluye principalmente pasillos ecuatorianos, además de boleros, canciones latinoamericanas y ritmos colombianos, como la cumbia.
La sede del CAAM del sector sur funciona en la calle Lourdes y Olmedo, donde los participantes desarrollan sus actividades y fortalecen los vínculos de compañerismo.
En cambio, Manuel Agustín Armijos, instructor del taller de música, explicó en Diario Crónica que las clases están dirigidas principalmente a jubilados y afiliados al IESS. Las jornadas tienen lugar por las tardes, de 15h00 a 17h00, en un ambiente que acoge tanto a principiantes como a personas con conocimientos musicales previos.
El propósito consiste en facilitar la participación de todos, sin importar su nivel de experiencia. Cada integrante avanza a su propio ritmo, mientras el acompañamiento del instructor contribuye al desarrollo de habilidades y al disfrute colectivo de la música.(I).
