
La ciudad de Cariamanga experimentó una multitudinaria muestra de fe católica tras recibir la cuarta visita de la imagen de la Virgen del Cisne, un acontecimiento que congregó a más de 12.000 personas, entre feligreses, peregrinos y visitantes de diversos cantones lojanos. Esta iniciativa fue impulsada de forma consecutiva por el alcalde de Calvas, Jorge Montero Rodríguez, y contó con el respaldo pastoral de monseñor Walter Heras, obispo de Loja. Durante los actos oficiales, la máxima autoridad municipal entregó simbólicamente las llaves de la ciudad y declaró a la “Churonita” como “Huésped Ilustre y de Honor” en representación de la devoción del pueblo calvense.
Más allá del fervor religioso, la jornada representó un importante impulso económico y social para la localidad. Según destacó Juan Jumbo Condolo, coordinador general de las Fiestas de Calvas 2026, el masivo flujo de devotos benefició directamente a sectores como la hotelería, la gastronomía, el transporte, el comercio y los pequeños emprendimientos. De este modo, la llegada de la imagen mariana no solo fortaleció la identidad espiritual de la comunidad, sino que también posicionó a la urbe como un destino de encuentro cultural y turístico en la provincia.
El desarrollo del evento requirió del trabajo articulado entre instituciones, servidores públicos, representantes de la Iglesia y la ciudadanía en general para garantizar el recibimiento de las familias y la ejecución de las actividades programadas. Al reunir a niños, jóvenes y adultos en torno a valores de esperanza y solidaridad, esta cuarta visita reafirmó la trascendencia de las tradiciones religiosas como un pilar fundamental para la convivencia ciudadana y el dinamismo productivo del cantón Calvas.
