
La temporada invernal, donde los ceibos reverdecen, ha sido la preferida por un sinnúmero de visitantes de varias localidades para visitar Sozoranga.
A 30 minutos desde la cabecera parroquial de Tacamoros, se encuentra el mágico bosque de ceibos denominado El Ceibal. Llegar a este sitio, es entrar en un mundo diferente, nunca antes visto y poco conocido o explorado. Sin embargo, durante las ultimas semanas, este bosque ha recibido la visita de grupos de turistas de Loja y otras ciudades, incluso la visita creadores de contenido digital quienes se quedan admirados por la belleza del lugar.
Cerca de El Ceibal, existe también la quebrada de Telungue, donde se forman varias piscinas naturales y aguas abajo, una cascada de más de 20 metros de altura, donde los turistas, aprovechan el sitio para disfrutar de la frescura de sus aguas.
Así mismo, a pocos minutos, se encuentra el río Calvas, límite con el vecino país del Perú. Aquí los turistas realizan actividades de pesca, además de poder disfrutar de las refrescantes aguas del río limítrofe.
En el sitio también existen lugareños que ofrecen al público la comida típica como gallina criolla, seco de chivo, fritada o seco de pavo; este es el caso de Fredy Solano, quien ayuda a los turistas a que su estancia sea más placentera, y cuyo número de contacto es 0960633598.
Al momento, las vías están expeditas, pero se requiere vehículos altos transportarse sin problema. En Tacamoros existe el servicio hacia el mágico Ceibal.
La visita se la puede realizar en todo el año, dependiendo de los gustos. Pues en invierno, los ceibos reverdecen y en verano, el bosque seco, no deja de ser hermoso. (I)
