Esteban Sarmiento Jaramillo.
La movilidad sostenible es esencial en la lucha contra el cambio climático y la mejora de la calidad de vida urbana. En Ecuador, y especialmente en Loja, implementar políticas de movilidad sostenible es crucial para asegurar un futuro más saludable integralmente hablando.
Uno de los principales beneficios de la movilidad sostenible es la reducción de la contaminación del aire. La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que la contaminación del aire causa millones de muertes prematuras cada año. En Ecuador, los vehículos son una de las principales fuentes de emisiones contaminantes y eventos mortales. Promover alternativas de transporte más limpias, como vehículos eléctricos y bicicletas, puede reducir significativamente estos niveles de contaminación, mejorando así la salud pública.
Además, la movilidad sostenible ayuda a reducir el tráfico y la congestión. Las ciudades con infraestructura adecuada para bicicletas y peatones tienen menos congestión vehicular. En Loja, una ciudad con tráfico cada vez más denso y con menos control vehicular, urge la mejora del sistema de transporte público, la ciclovía y zonas peatonales que puede aliviar este problema, haciendo los desplazamientos diarios más eficientes y agradables.
El Observatorio de Seguridad Vial de la Universidad Técnica Particular de Loja, de manera permanente, se encuentra lanzando datos a través de investigaciones académicas, sobre los beneficios que tiene para la urbe, el lograr un sistema de que asegure movilidad sostenible para la ciudad.
El ahorro económico es otro beneficio importante. Usar transporte público y modos de transporte no motorizados puede reducir los gastos en combustible y mantenimiento de vehículos. Para muchas familias en Loja, esto representa un ahorro significativo en su presupuesto mensual. Además, invertir en infraestructura vial sostenible -que respete al peatón y ciclista principalmente- genera empleo y dinamizará la economía local.
A nivel nacional, Ecuador de a poco, ha avanzado en la promoción de la movilidad sostenible con proyectos como la implementación de corredores exclusivos para buses, tranvías y el impulso a la movilidad eléctrica. En ciudades, principalmente como Quito y Cuenca, se han realizado esfuerzos significativos para mejorar el transporte público y fomentar el uso de bicicletas. Sin embargo, es necesario que estas políticas se expandan y se adapten a las realidades de otras ciudades del país.
Loja tiene un gran potencial para convertirse en un referente de movilidad sostenible en el sur de Ecuador. Su tamaño y geografía la hacen ideal para la implementación de redes de transporte público eficientes y seguras. Además, promover el uso de bicicletas no solo es viable, sino que también podría convertirse en una característica distintiva de la ciudad, atrayendo turistas y mejorando la calidad de vida de todos.
Existen varios estudios -realizados por organizaciones internacionales para el Municipio de Loja- que contienen el fundamento técnico para ejecutar proyectos concretos y mejorar de manera sustancial la movilidad de la ciudad, atrayendo los beneficios que hemos mencionado, en el corto y mediano plazo. Ciudades como Ámsterdam, Paris, New York, Londres, Santiago de Chile, Montevideo, Bogotá, entre otras, ya nos dan muestras de que la movilidad sostenible es el motor de la transformación en el futuro.
Para lograr estos objetivos, se ha creado desde hace algún tiempo, la Mesa Ciudadana de Movilidad Sostenible de Loja, colectivo que se encuentra funcionando para que las instituciones y autoridades, conciban que es crucial trabajar en conjunto con la comunidad; este colectivo ha manifestado que, la educación y la concienciación sobre los beneficios de políticas concretas son fundamentales. Campañas de sensibilización, así como la implementación de programas piloto -tales como el corredor biológico de movilidad sostenible -, pueden demostrar a la población las ventajas tangibles de estas políticas.
Como bien dijo Jan Gehl, un reconocido arquitecto y urbanista: «Una ciudad con buena movilidad sostenible no solo mejora la calidad de vida de sus habitantes, sino que también fortalece su economía y preserva su entorno natural.«
En conclusión, la movilidad sostenible ofrece numerosos beneficios ambientales, económicos y sociales. En una ciudad como Loja, la adopción de prácticas de transporte sostenible no solo es posible, sino necesaria y urgente. Es un camino hacia un futuro más humano, saludable y próspero para todos sus habitantes.
