Numa P. Maldonado A.
El llamado “canibalismo político” es un estilo innoble de hacer política, estrechamente ligado a la “vieja política”, o “política de siempre”, que ha prevalecido intacto en todas las formas de gobierno (monárquicas, totalitarias, populistas, democráticas…), también desde siempre: desde antes del Código de Hammurabi y del siglo de Pericles, de los imperios de los sátrapas, sultanes, faraones, césares, reyes, dictadores, mandatarios electos por voto popular… Es que la lucha por el poder ha sido y es tan ciega y despiadada, que no se detiene ante nada ni ante nadie. Un morboso deseo irracional, obsesivo, amoral e inmoral, que raya en la locura. Este “canibalismo” desnaturalizado, o a lo mejor, “muy naturalizado”, porque es sostenido, como dirían muchos, por la “fuerza de las circunstancias”, generalmente ligadas a la ambición personal desmedida, al fanatismo, o a una maldad difícil de definir y metida en los recovecos más siniestros del cerebro de muchas personas. Forma de actuar, obsesión, ambición o vanidad…, que ha formado parte de la conducta humana colectiva y del “desarrollo” de las civilizaciones, la geopolítica y los defectos de una democracia imperfecta. Una aberración, un comportamiento grupal o partidista muy particular y, como tal, muy difícil de cambiar, así se tengan las mejores intenciones…
Seguir leyendo «¿“Nueva política” o “vieja política”?»