Efraín Borrero E.
En el gobierno de Rodrigo Borja Cevallos el distinguido y ameritado profesional lojano, Luis Alberto Román Lazo, fue designado Gerente de la Corporación Estatal Petrolera Ecuatoriana (CEPE). A inicios de su gestión esa institución se transformó en Petroecuador y sus Empresas Filiales, entre ellas Petrocomercial, encargada de la transportación y comercialización interna de productos derivados del petróleo, como el gas para uso doméstico.
Luis Román pasó a ser presidente ejecutivo de ese holding de empresas, siendo el único servidor público que haya durado un período constitucional en ejercicio de esas funciones, gracias a su impecable y destacada gestión empresarial.
Recibí de su parte la generosa invitación para colaborar con su administración nombrándome su asistente. Tal deferencia me llenó de inmensa complacencia porque era la oportunidad de estar junto a un hombre brillante y profesional graduado en una de las más prestigiosas universidades de los Estados Unidos; pero, sobre todo, junto a un amigo apasionado por el trabajo y que en todas sus acciones hizo gala de ejemplar honestidad de procedimientos.
A eso se debió la confianza que el presidente Borja le tenía. El mandatario siempre estuvo en los actos trascendentales que Petroecuador organizaba para rubricar las obras del gobierno en materia hidrocarburífera. Recuerdo que el día miércoles cinco de agosto de 1992 lo acompañé al Palacio de Gobierno para despedirse del presidente, quien tuvo palabras efusivas de gratitud y reconocimiento para él.
Luis Román es amante de Loja y valora la calidad profesional de los lojanos, por eso acogió a algunos profesionales y técnicos lojanos convencido que responderían con capacidad, trabajo y transparencia.
Desarrolló su gestión con gran visión de país y dentro de ella la provisión de servicios para cubrir las necesidades de las diversas regiones del país. El gas licuado de petróleo para el consumo masivo estaba entre sus prioridades.
Además de Quito y Guayaquil se había establecido en Cuenca la Compañía de Economía Mixta Austrogas, siendo CEPE el mayor accionista y tan solo seis socios privados. La planta fue inaugurada el tres de noviembre de 1985. También funcionaba la empresa de economía mixta CENTROGAS en la ciudad de Ambato, constituida en 1988 con un reducido número de accionistas.
Se pensó entonces en diversificar las plantas de almacenamiento y envasado de gas doméstico para su comercialización, encargándose a PEtrocomercial la planificación de su implementación. En la mira de Luis Román estaba su Loja querida porque además de solucionar una apremiante necesidad colectiva posibilitaba el desarrollo provincial a través de fuentes de trabajo y de actividades productivas conexas.
Por aquel tiempo había en Loja tres industrias: Industria Lojana Embotelladora de Licores, Ilelsa, constituida en el año 1961 durante el periodo presidencial de Camilo Ponce Enríquez, quién por decreto ejecutivo ordenó que los cañicultores destiladores se constituyeran en asociaciones capaces de formar embotelladoras; Cafrilosa, cuya planta de faenamiento para ganado bovino y porcino funcionaba exitosamente; y, la Industria Lojana de Especerías (ILE), establecida en 1973, cuya historia se remonta al trabajo esforzado y ejemplar de los esposos Manuel Esteban Godoy Ortega y Blanca Vicenta Ruiz Aguilera, recientemente fallecida.
Dentro de la planificación para el establecimiento de la planta de almacenamiento y envasado de gas doméstico para Loja se consideró varios aspectos: la figura jurídica tenía que ser la constitución de una Empresa de Economía Mixta en la que los sectores público y privado se asocien; la denominación de la empresa tenía que resaltar el nombre de Loja, por lo mismo el apropiado era LOJAGAS; y, la ubicación de la planta tenía que ser en Catamayo por su ubicación equidistante con el resto de la provincia de Loja y con Zamora Chinchipe, que también era parte de la proyección.
Se necesitaba motivar a los lojanos para que se sumen a la iniciativa del proyecto LOJAGAS. Para ese efecto tomamos contacto con Luchita Acevedo Palacio vinculada a la Cámara de Comercio de Loja y muy apreciada por la colectividad lojana, a fin de encomendarle tal gestión. Fue lo más acertado por ser una mujer muy relacionada. La única recomendación fue que entre los inversionistas no figuren familiares vinculados con funcionarios del Sistema Petroecuador.
Hasta que llegó el ocho de diciembre de 1990 día en que se suscribió la escritura pública de constitución de la Empresa de Economía Mixta LOJAGAS. Además de Petrocomercia por el sector público, acudieron como socios dos personas jurídicas: MALCA y COSURCA, y setenta inversionistas privados lo que evidenciaba la gran convocatoria y acogida del proyecto.
En la escritura se hizo constar el encargo a Santiago Alejandro Ojeda, un hombre de negocios que fundó Graficas Santiago en 1980 y presidió la Cámara de Comercio en dos períodos, a fin de que realizara las gestiones de registro y otras diligencias más, lo que cumplió de manera eficiente.
El veinte y seis de enero de 1991 la Junta General de Socios designó como Gerente a Rafael Antonio Dávila Egüez, ingeniero químico graduado en la Escuela Politécnica Nacional que años antes se estableció en Loja para ejercer las funciones de Agente de la Corporación Financiera Nacional, quien también se integró como accionista fundador.
Rafael Dávila siempre contó con el fiel apoyo de Luis Román Lazo, así lo manifestó en una comunicación del seis de agosto de 1991, a propósito de la calificación de LOJAGAS como empresa comercializadora, en la que expresa: “Conocedores de que dicha calificación ha sido obtenida gracias a su permanente preocupación e invalorable gestión, me permito expresarle, a nombre de todos los accionistas de la compañía LOJAGAS y de la ciudadanía de esta provincia, nuestro profundo agradecimiento y reconocimiento por su ayuda y por todo ese tiempo que usted ha tenido la gentileza de dispensarnos. Por la presente, permítame transmitir nuestro agradecimiento a todas aquellas personas de su apreciada institución que, de una u otra forma, nos han apoyado y gracias a quienes hoy LOJAGAS es una realidad”, haciendo mención de algunos nombres que habíamos colaborado.
Poco tiempo después la planta de almacenamiento, envasado y abastecimiento de gas doméstico construida en Catamayo, estaba lista para su operación. La inauguración había que hacerla como correspondía a un hecho muy importante para Loja. Con la presencia de autoridades locales y provinciales, así como de una delegación de Petroecuador presidida por Luis Román, se llevó a cabo un acto muy emotivo en el que el “Gato” Benjamín Ortega, de grata recordación, quien laboraba en el Departamento de Relaciones Públicas, se puso las pilas en la organización.
Nos impresionó el entusiasmo de los pobladores de Catamayo que asistieron en gran cantidad al evento institucional, a tal punto que una vez concluido el acto salieron en desfile hasta el parque central.
A partir de entonces en todos los rincones de las provincias de Loja y Zamora Chinchipe había un cilindro de LOJAGAS; pero, sobre todo, su comercialización generó varias actividades productivas que han beneficiado a muchos lojanos.
Cuando Rafael Dávila fue elegido diputado por la provincia de Loja en 1998, siendo uno de los tres legisladores del partido Democracia Popular que alcanzó el triunfo, le sucedió en el cargo de Gerente de la compañía James Vicente Loaiza Riofrío, ingeniero lojano graduado en la Universidad de Leipzig, Alemania. Tiempo después fue designado presidente del Directorio.
James Loaiza se propuso el reto de modernizar la empresa e implementar procesos de gestión para convertirla en una de las más importantes de la región sur, comenzando por rehacer la planta cambiando prácticamente todo; adquirió un terreno en Turunuma para oficinas y centro de acopio, y creó varias empresas vinculadas necesarias para la eficiente operación.
En la actualidad LOJAGAS muestra un crecimiento notorio bajo la égida de James Loaiza como Presidente y María Gabriela Duclós Bravo como Gerente. Hace algunos meses se renovó el parque automotor con la adquisición de una flota de autotanques de última generación, que además de brindar un servicio óptimo da razón de lo que los lojanos somos capaces para construir el futuro promisorio de una industria dinámica que, como LOJAGAS, es orgullo de nuestra provincia gracias a la loable iniciativa y contribución de un lojano amante de su tierra, como es Luis Alberto Román Lazo.
