Inserción curricular socioemocional

Juan Luna Rengel

Quilanga, 27 de septiembre de 2024

El Ministerio de Educación está empeñado en un mejoramiento continuo de los procesos de enseñanza aprendizaje por medio de la flexibilización y contextualización curricular, la autonomía responsable, con recursos educativos, capacitación y profesionalización permanente para la revalorización docentes, entre otros elementos que coadyuvan al mejoramiento continuo, a la innovación y transformación del individuo y de la sociedad.

En ese marco, la inserción curricular para el presente lectivo, abre algunas aristas a ser reflexionadas, comprendidas y aplicadas en el aula y en las acciones cotidianas, no como como asignatura, sino, como un complemento al currículo competencial y a la estrategia nacional de fortalecimiento y renovación curricular. Se trata de la educación cívica, ética e integridad, educación para la seguridad vial y movilidad sostenible, educación financiera, educación para el desarrollo sostenible y educación socioemocional, sugeridas también en los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODS).

En el artículo anterior se trató de educación para el desarrollo sostenible, que es de enfoque integral y busca desarrollar conocimientos, habilidades y valores que integren aspectos sociales, ambientales y económicos. Hoy nos referimos a la inserción curricular socioemocional con enfoque integral y preventivo que buscan fortalecer las dimensiones cognitivas, inter e intrapersonales  

Creatividad, Sentido crítico, Flexibilización e Innovación curricular desde un contexto local hacia el global es bienvenido, llevarlo al aula mucho mejor y aplicarlo en la cotidianidad será ya un signo de transformación.

Incorporar la educación socioemocional venía siendo una necesidad. La pandemia que confinó al mundo entero y que algunos centros educativos cerraron, irresponsablemente, se visibilizan en la deserción escolar, maltrato y violencia física, psicológica y sexual en el hogar, en la calle, desigualdad social, económica y tecnológica y la migración de miles de niños, niñas y adolescentes, tanto, del sector urbano y rural. La Unesco en su informe publicado en el 2024 evidencia la perdida de aprendizajes hasta en dos años de escolaridad.

El enfoque integral y preventivo de la educación socioemocional va a ser favorable para que los estudiantes desarrollen habilidades básicas y fundamentales como la empatía, una comunicación asertiva, efectiva y la resiliencia que como ciudadanos deben observar, Así, en el proceso de enseñanza-aprendizaje no basta con ser excelentes en la comprensión de las asignaturas sean del área fundacional, del área integradora o del área de innovación. Es esencial que los niños, niñas y adolescentes sepan resolver problemas de la vida diaria y asumir sus desafíos.

Si el Ministerio de Educación de Ecuador ha insertado en el currículo este tipo de educación, es el momento de poner en marcha el ajuste curricular para de una vez por todas empezar a formar individuos probos, equilibrados, con mayor capacidad de adaptación y comprensión social, pues, manejarse emocionalmente es un beneficio personal en la convivencia escolar y social.

Enseñar a los estudiantes a gestionar sus emociones, pasiones, sentimientos, sus afectos y desafectos va a reducir el maltrato, la violencia, el acoso escolar, el tan mentado bullying pasará a ser transformado por un ambiente de solidaridad, respeto, colaboración, cooperación y hará del aula, de la institución y de la sociedad más justa, incluyente y fraterna.

Finalmente, la educación socioemocional va contribuir en los estudiantes a prevenir el estrés y la ansiedad, siembra las bases de una generación empática y resiliente. Transforma el ser del docente, ya no será un simple y transmisor de conocimientos, sino un compañero del viaje de la vida que superará el aula y podrá llegar a la vida misma.