El estructuralismo como método de análisis literario centra la atención en el texto y se basa en la idea de que todo documento tiene una estructura que lo organiza. Las categorías de análisis de este método se basan en la teoría de Ferdinand de Saussure quien habla de las oposiciones binarias o dicotomías del lenguaje: lenguaje/ lengua, lengua/ habla, significante/ significado, sintagma/ paradigma, diacronía/ sincronía. Veamos en qué consisten cada una.
Lenguaje y lengua: lenguaje es la «facultad natural» del hombre de constituir una lengua, es decir «un sistema de signos». La lengua es parte esencial del lenguaje, producto social de la facultad de lenguaje y el conjunto de convenciones necesarias adoptadas por el cuerpo social que permiten el ejercicio de la facultad de lenguaje en los individuos. Ejemplo, la novela La ciudad que te perdió es producto de esa facultad natural del autor y está expresada en una lengua, la española, estructurada por un sistema de signos.
Lengua y habla: la “lengua” es un elemento adquirido y convencional, es exterior al individuo, ya que por sí mismo no la puede crear ni modificar, en tanto que el «habla» es el acto del individuo que realiza su facultad de lenguaje por medio de la convención social que es la lengua; es una ejecución individual de la lengua, un acto de voluntad e inteligencia. Ejemplo, la novela Polvo y ceniza está escrita en lengua castellana y por medio de ella, Eliécer Cárdenas habla sobre el bandolero lojano Naún Briones.
Significante y significado: el significante es la palabra o la cadena de sonidos o grafías que forman el signo. Ejemplo, en la novela Por qué Jesús no vuelve de Benjamín Carrón el significante es esa serie de grafías que conforman el título y el resto del libro y, el significado es el concepto, la idea o referente mental que el autor desea transmitir en esa sucesión de letras.
Sintagma y paradigma: las relaciones sintagmáticas son los nexos entre las unidades que aparecen en sucesión de la cadena hablada. Ejemplo, en el libro Ella sigue moviendo las caderas, las palabras “ella”, “sigue”, “moviendo”, “las” y “caderas” están vinculadas al sintagma. Las relaciones paradigmáticas son los nexos entre una unidad que aparece en la cadena y todas las unidades que podrían haber aparecido en su lugar. En el texto mencionado el pronombre “Ella” está ligado a “sigue”, “moviendo”, “las” y “caderas”.
Sincronía y diacronía: la sincronía observa la lengua desde un punto de vista estático, hace un corte temporal y determina cuáles son las pautas que en ese momento estructuran la lengua, aceptada por la comunidad lingüística; en tanto que diacronía examina la evolución de la lengua en el tiempo, investiga de qué forma se modifican los signos de las palabras, a través del tiempo.
En definitiva, a la hora de adentrarse en una obra literaria hay que valerse de los elementos descritos y observar otras características como: -identificar los elementos centrales de la estructura del texto, -detectar las unidades estructurales del mismo, -explicar la sucesión de los hechos dentro de la obra literaria, -utilizar instrumentos de estudio acordes al género literario; -relacionar el texto con una «estructura» más amplia, como el tipo de literatura a la que pertenece o las formas universales de contar historias y, -explorar el texto en busca de ciertos temas o patrones comunes. Mirando todo esto es posible decodificar un libro.
