César Eduardo BRICEÑO TOLEDO
cbricenot@hotmail.com
Hace tres años que el IESS desinvierte sus recursos del BIESS, para cubrir las pensiones de 700.000 jubilados. El aporte estatal y el valor de los jubilados no alcanza. 40.000 a 50.000 personas se jubilan anualmente. Antes, ocho afiliados financiaban la atención médica de un jubilado, ahora son cinco. El empleo no crece, tres personas en edad de trabajar, de cada diez tienen empleo adecuado y son aportantes; así, el número de afiliados es cada vez menor. El 33% de la fuerza laboral está afiliada. En el 2015 la diferencia entre aportes y pago de jubilaciones fue de 500.000 millones de dólares; el subsidio estatal del 40% alcanzó y permitió invertir al IESS. En el 2015, el gobierno lo suprimió, perjudicando a los jubilados en más de USD 8.927 millones de dólares —USD 5.932 millones por supresión del 40%; USD 2.470 millones por efecto de la resolución 501, y USD 525 millones, por efecto de las desinversiones—. Ahora la diferencia es de 3.000 millones, y lo que da el fisco no alcanza. El Sistema de Salud es otra tragedia, desfinanciado y deficiente; razón por la que, los jubilados, de sus exiguas rentas, tienen que pagar la atención médica particular y medicamentosa. En la mayoría de países de América Latina se han realizado reformas; unas se basan en el cambio del modelo de ahorro y el reparto con beneficios. Expertos en la materia predicen que, si no se reforma el IESS, habría una quiebra progresiva del instituto a partir de 2027.
Augusto de la Torre, docente de la Universidad de Columbia, formó parte de la Comisión Ciudadana, a pedido del gobierno anterior; presentó reformas al Sistema de Pensiones, en julio del 2023, que no adoptarlas, con el tiempo se volverá insostenible. Es decir, dependerá del tiempo en que el fisco lo subsidie, que cada vez más, es perecedero. El año anterior, los aportes de empleadores —además del Estado— y empleados, fue de 3.500 millones de dólares, pero el pago de pensiones sumó 6.300 millones. El 40% de aportes del Estado debió haber sido de 2.300 millones, pero el fisco tuvo que poner 3.500 millones — decisión del actual gobierno— para apenas cubrir algo más del 50% de las pensiones, y saldar el hueco desfinanciado.
Puntualiza que, los cambios deben ser para 50 o 70 años; mediante un trabajo responsable y técnico, con actuarios y sociedad civil. Reformas graduales y variables que no irriten a los afiliados; por cuya razón se desestimó alterar la tabla de aportes para financiar el Sistema de Invalidez, Vejez y Muerte; para la cual aportamos el 11.06% del salario, además que no se debía alterar la edad mínima para jubilarse; variables que no se formularon. Pero se sugirieron que, los aportes se hagan sobre los catorce sueldos: décimo tercero y décimo cuarto sueldos, que también reciben los jubilados. Que no se considere solamente los cinco mejores sueldos para jubilarse, sino que se amplíe gradualmente a 1, 2 ,3 …hasta los 20 años o más de sueldos. Que también se consideren los años de aportes y el de jubilación, para evitar la iniquidad. Que el 40% beneficie a los de menor renta porque actualmente beneficia a lo de mayor ingreso. Señalo, además, que ninguna reforma pensional toca a los jubilados ni a los que están próximos a jubilarse. Se aplica a quienes inician en la administración o están muy distantes de este beneficio. ¿Se dilapidó tiempo y dinero, para qué…?
Solo cuatro de los dieciséis candidatos presidenciables abordaron someramente la tragedia de IESS, ¿y los demás? Se hicieron de la vista gorda. ¡Uno de ellos será el próximo mandatario! ¿Cuál es su compromiso con esta noble institución, permitirá la reivindicación o su expiración?
Loja, 29 de enero de 2025
