Cada 11 de febrero, el mundo reconoce el papel esencial de las mujeres en el desarrollo científico y tecnológico, impulsando la equidad en la educación y el acceso a oportunidades en estos campos.
Esta fecha, establecida por la ONU en 2015, busca cerrar la brecha de género en la ciencia y visibilizar los desafíos que enfrentan las niñas y mujeres en este ámbito. A lo largo de la historia, sus contribuciones han sido fundamentales, aunque muchas veces subestimadas o invisibilizadas.
Los estereotipos de género, la falta de referentes femeninos y las barreras en el acceso a la formación han limitado su participación. Por ello, el 11 de febrero es una oportunidad para promover la educación inclusiva y generar acciones concretas que permitan a más mujeres desarrollar su potencial en la ciencia y la tecnología.

