
Loja. Con esfuerzo, dedicación y manos hábiles, 23 mujeres privadas de libertad del Centro Penitenciario de Loja culminaron con éxito un taller de panadería artesanal que les brindó herramientas valiosas para su proceso de rehabilitación. En el cierre del curso, demostraron lo aprendido al preparar una variedad de productos como bollos, pan de dulce y sal, y los tradicionales cachos.
Más allá del sabor, este taller representa una oportunidad concreta de reinserción social y económica. Los conocimientos adquiridos no solo aportarán al consumo interno del centro, sino que abrirán puertas para que, al recuperar su libertad, puedan emprender negocios propios y apoyar a sus familias desde el oficio de la panificación.(I).
