Melodía de alquimia en SINAMUNE

Por: Sandra Beatriz Ludeña

Más allá de ese destino de lágrima terca, la esperanza aguarda, lo digo por aquella melodía que empezó un día del año 1.992, cuando la familia Palacios Mendieta decidieron crear en la ciudad de Quito la Fundación Cultural “Edgar Palacios” para apoyar el desarrollo artístico educativo en Ecuador, y al siguiente año, en enero de 1.993 se inició el Sistema Nacional de Música para Niños Especiales (SINAMUNE), con la finalidad de capacitar y dar terapia musical a personas con discapacidad, cuyo ideador es el músico lojano Edgar Palacios.

Es posible que el fardo-gorrión, en su ingenuidad no haya medido el riesgo de volar con semejante volumen, mas, hubo un genio que pensó en crear una melodía de alquimia, para extrapolar características especiales hacia una nueva faz de colores. A partir de allí, nunca más el río se escapará de su cauce para hacernos entender cuánta hermosura hay en un corazón especial, para hacernos ver que más allá de las limitaciones, lo que tiene que contar es el potencial, pues, quienes nos creemos perfectos, no somos sino marionetas de trapo con un ojo tapado. Admito que por mi ojo ciego se escapa mucho que ver, pero, lo poco que mi retina funcional capta debe ser mostrado.   Por esto, acercar nuestro lente para mirar y admirar una hermosura que no es aparente, posiblemente sea lo más sabio que podremos hacer los incrédulos, y apegar nuestra conciencia para apreciar esa melodía entonada por la “Orquesta de niños especiales SINAMUNE”.

Muchas veces, la felicidad es un órgano infinito, solo palpable con la mano de un niño atemporal, por eso la “Melodía de alquimia” que suena por siempre en el Proyecto permanente SINAMUNE  de la Fundación Edgar Palacios, tiene un encanto, como llave maestra para cerebros de siete o más sentidos, porque solo dando a aquellos de extrema sensibilidad, la posibilidad de desarrollar habilidades adaptativas en ambientes de creatividad, afectividad, integración, inclusión, entre otros escenarios que combinan técnica con condiciones especiales, y que con infinita paciencia y constante entrenamiento llevan a esas mentes a creer en ellos, dándonos el ejemplo de que, si nunca dejamos de creer, logramos visibilizar una flor roja dibujada sobre la nieve; en realidad, la flor está allí desde el principio, pero tenemos que esperarla un poco. Por esto de creerme solo una humana común, me es posible ver la flor cuando soy capaz de imaginarla, esto es lo que hace la alquimia, y transformar la tristeza en una nueva faz de colores, sentirnos humanos con esos colores, ser diferentes como esos colores.  Posiblemente esta filosofía fue la que aplicó el Maestro Palacios, al hacer este proyecto que enseña belleza más allá de la belleza, con el bien más allá del bien, entregando sentido de ser más allá de lo que pueda percibirse como esencia del ser.

La racionalidad lo habrá pensado diferente, pero se trata de mirar sin límites, de escuchar sin límites, de sentir sin límites. En realidad, el tejido social se hace con hilos de diferentes colores, el sueño como cielo se aprecia alto, sin embargo, solo imaginando que las manos se estiran sin miedo, se logra alcanzarlo.

Son cielos claros, donde los sueños no tienen dueño y, el color a veces arriba, otras veces abajo, se pinta de verde, azul, amarillo, increíblemente, el azul a veces solo es azul, pero otras, es un prisma de color descomponiéndose, que declara su transformación, porque está en todo, de esta manera, el cielo imaginario es suficiente para que cualquier color pinte la posibilidad de flor, de mariposa, de vida.  El color que nombro da sentido, pero solo es figurativo; lo que verdaderamente cuenta es esta capacidad de poder ver la flor invisible al principio y captar su belleza como un escultor que ve en la piedra su escultura, la descubre a fuerza de cincelar, hasta que aparezca la gran obra pulida.  De igual manera, así surge la “Melodía de alquimia en SINAMUNE”.  En verdad hay tanto que describir, tanto que descifrar, que hay que reconocer que los días parecen mariposas que andan revoloteando esta vida llenita de posibilidad para ser exitosos.