POR RUY FERNANDO HIDALGO MONTAÑO
La convocatoria a consulta popular y referéndum para el próximo 16 del mes que decurre, ha agudizado la división entre la población, de los que defienden la postura de votar por el no, y los que están a favor del sí. En las redes sociales se hace más visible esta polarización que nos está llevando a un despeñadero muy profundo, pocos con argumentos, la mayoría con insultos discrepan cada cual con su posición frente a esta nueva cita en las urnas.
Me parece demasiado dañina esta situación a la que nos ha arrastrado la clase política de nuestro país, con los manejos inadecuado de los bienes públicos, estado del que no salimos hasta el día de hoy. Escándalos van y vienen unos más terribles que otros, pero no paran nunca se suceden con una rapidez asombrosa y solo logran distraernos de los reales problemas de la patria, mientras los de arriba nos dicen que todo avanza a pedir de boca, que la pobreza se ha reducido, que el riesgo país ha bajado a cifras récord, pero eso no se nota en las calles en las que se ve niños y adultos mayores trabajando en jornadas sin horario para sobrevivir, afirman que se han logrado resultados incomparables en la lucha contra la delincuencia, pero para diciembre se pronostica que culminará el 2025 con una cifra de 9.000 muertes violentas.
A este estado de crisis se suma la falta de respuestas convincentes de los personeros del gobierno, quienes escogen los medios y comunicadores con quienes conversar, estas actitudes generan desconfianza en la ciudadanía ya que no dan señales claras del rumbo que quieren que tome el país, el presidente de la república y su bloque de asambleístas se han negado permanentemente a decirnos que se viene para el Ecuador en caso de ganar la consulta, esto confunde más al pueblo consultado, puesto que carece de elementos de juicio para decidir de manera correcta al estar frente a la papeleta, dando pie a elucubraciones de parte y parte y ahonda más aún la polarización entre compatriotas que deberíamos tirar de la cuerda en un mismo sentido-
Todos, sin temor a equivocarme soñamos con la grandeza de este pedacito de tierra en el que nacimos, crecimos, reímos, lloramos y vivimos, este noble y generoso suelo que nos provee de sus frutos y riqueza enorme, busquemos entre todos, un punto de convergencia, un punto de encuentro en donde nuestras diferencias se debatan con argumentos y en armonía, un punto de soluciones más que de conflictos. Si seguimos así de divididos, nos destruiremos, y los grandes perdedores serán los que nos siguen, pues ya no quedará una patria digna para ellos.
