Autor Mgtr. Edgar Ontaneda J.
Una mañana de abril por vez primera vi tu sonrisa
Mis ojos se fijaron en tu figura linda, sutil, hermosa
Mi corazón latió más a prisa, estaba muy inquieto
No sé si me miraste, tan solo sé que te mire
Acudí al siguiente día, a la misma hora al mismo lugar
No quedamos en vernos, no concertamos una cita
Solo sé que te esperaba, te pensaba, te aguardaba
No acudiste esa mañana, pero tu sonrisa ahí estaba
Un nuevo día como aquel fui a mi cita, ¡Ho sí! mi cita
No era un día como los demás, el ambiente es oloroso
Los pajarillos se pasean, entonan su mejor canción
Estaba inquieto, alborozado, ¡Ho Dios! Estas ahí!
Mi mirada se fijó en tu rostro, con mis ojos te saludaba
Tú lo notaste lo sentí, me observaste, me descubriste
Caminamos sin pensarlo, nos acercamos sin pedirlo
Ya antes te mire musite despacio, me dijiste yo también
No hacía falta más palabras, no era necesario más decir
Nuestros cuerpos se abrazaron, susurrando estoy aquí
Desde ese día nos amamos, desde ese día nos unimos
Nos envolvimos con promesas que nos llevaron al altar
Hoy después de tantos años de regreso estoy aquí
En una mañana de verano como tantas en abril
Mi nostalgia es de amor, es de espera, es de ansío
Ver tu sonrisa que ya no es mía, porque ahora es de DIOS
