
La Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos (SNGR), a través de su Coordinación Zonal 7, notificó a los gobiernos autónomos descentralizados (GAD) de Loja, Zamora Chinchipe y El Oro sobre la obligatoriedad de intensificar sus acciones preventivas y actualizar sus planes de contingencia. Esta medida busca mitigar los impactos del fenómeno El Niño 2026-2027, luego de que el COE Nacional declarara el estado de excepción preventiva permanente el pasado 22 de mayo de 2026, seguido por la aprobación de la Resolución 126 de la SNGR, que establece directrices estratégicas de cumplimiento obligatorio para prefecturas y municipios del país.
Prevención

En diálogo con Diario Crónica, César Uyaguari Carrión, Coordinador Zonal 7 del SNGR, explicó que estos lineamientos ya fueron remitidos a las administraciones provinciales y cantonales, y varias de ellas ya han activado mecanismos inmediatos. Entre las primeras acciones sobresale la declaratoria de sesiones permanentes de los Comités de Operaciones de Emergencia (COE) locales y el inicio de la elaboración de planes de acción específicos, los cuales deberán entregarse en un plazo máximo de 30 días.
Uyaguari señaló que algunos alcaldes ya han solicitado asistencia técnica formal, especialmente en aquellas localidades cuyos cabildos carecen de unidades de gestión de riesgos consolidadas. Ante esta realidad, la Coordinación Zonal 7 ha desplegado personal especializado para brindar acompañamiento directo en el territorio.
Entre las disposiciones técnico-operativas más críticas se encuentra la actualización de las estrategias de contingencia frente a amenazas climáticas como inundaciones, deslizamientos de tierra, erosión, socavamientos y el colapso de infraestructura vial o habitacional ocasionado por las lluvias intensas.
Asimismo, exigen la revisión exhaustiva de los mapas de amenazas basados en la última información hidrometeorológica disponible. El coordinador enfatizó que el COE Provincial de Loja ya se encuentra en sesión permanente, un paso que calificó como positivo debido a la alta vulnerabilidad e historial de afectaciones en la región durante las temporadas invernales.
Sin embargo, el funcionario advirtió sobre un desafío administrativo actual, ya que el constante cambio de personal en las jefaturas de riesgos de varios cantones dificulta la transmisión rápida y eficiente de la información preventiva. Por esta razón, urgió a las autoridades locales a designar formalmente a los responsables institucionales para el monitoreo de alertas y la coordinación interna.
El representante aclaró que estas exigencias no representan nuevas competencias, sino el cumplimiento de obligaciones ya establecidas en el Código Orgánico de Organización Territorial (COOTAD). En ese sentido, la planificación territorial y presupuestaria de este año debe indexar obligatoriamente los escenarios de El Niño para optimizar recursos y fortalecer las cuadrillas de trabajo en parroquias y sectores más vulnerables.
Respecto a las funciones, las prefecturas deberán implementar sistemas de monitoreo en puntos críticos de vías, puentes, cuencas hídricas y laderas inestables, además de coordinar evaluaciones técnicas sobre caudales y precipitaciones. Por su parte, las alcaldías tendrán la obligación de identificar barrios, parroquias y asentamientos expuestos a inundaciones o movimientos en masa, así como ejecutar la limpieza de drenajes, alcantarillas y cunetas.
En el caso particular de Loja, ya han identificado sectores de alto riesgo en los cantones de Celica, Pindal, Puyango, Zapotillo y la capital provincial. Por ello, el Municipio local ya coordina la creación de comités comunitarios de alerta temprana y sistemas alternativos de comunicación, enfocados no solo en las inundaciones por El Niño, sino también en el apoyo para la prevención de incendios forestales.
El titular de la Zonal 7 fue enfático en que el incumplimiento de los plazos y lineamientos dará paso a la aplicación de las sanciones contempladas en la normativa vigente, aunque ponderó que existe una gran predisposición de los líderes locales para trabajar de manera articulada.
Cifras
Los análisis técnicos de la SNGR revelan una realidad preocupante a nivel nacional, al registrar 17 provincias, 143 cantones y 491 parroquias situadas por debajo de los 1.500 metros sobre el nivel del mar con una susceptibilidad crítica a inundaciones y movimientos en masa.
El funcionario recordó que desde hace varios meses ejecutan un plan nacional preventivo junto a gobernaciones, jefes y tenientes políticos, quienes colaboran en la identificación de zonas vulnerables y la elaboración de matrices de riesgo para focalizar acciones en territorio.
“La prevención es fundamental. Por cada dólar invertido se pueden ahorrar hasta USD 15 en respuesta”, finalizó.
En Loja, los cantones y parroquias de alto riesgo son:
| Cantón | Parroquias |
| Calvas | Cariamanga, Colaisaca, El Lucero, Sanguillín, Utuana |
| Catamayo | Catamayo, El Tambo, Guayquichuma, San Pedro de la Bendita, Zambi |
| Celica | Celica, Cruzpamba, Pózul, Sabanilla, Teniente Maximiliano Rodríguez Loaiza |
| Chaguarpamba | Amarillos, Buenavista, Chaguarpamba, El Rosario, Santa Rufina |
| Espíndola | 27 de Abril, Amaluza, Bellavista, El Airo, El Ingenio, Jimbura, Santa Teresita |
| Gonzanamá | Changaimina, Nambacola, Purunuma, Sacapalca |
| Loja | El Cisne, Malacatos, San Pedro de Vilcabamba, Taquil, Vilcabamba |
| Macará | La Victoria, Larama, Macará, Sabiango |
| Olmedo | La Tingue, Olmedo |
| Paltas | Cangonamá, Casanga, Catacocha, Guachanamá, Lauro Guerrero, Orianga, San Antonio, Yamana |
| Pindal | 12 de Diciembre, Chaquinal, Milagros, Pindal |
| Puyango | Alamor, Ciano, El Arenal, El Limo, Mercadillo, Vicentino |
| Quilanga | Fundochamba, Quilanga, San Antonio de las Aradas |
| Saraguro | El Tablón, Lluzhapa, Manú, San Antonio de Qumbe, San Pablo de Tenta, San Sebastián de Yúluc, Selva Alegre, Sumaypamba |
| Sozoranga | Nueva Fátima, Sozoranga, Tacamoros |
| Zapotillo | Bolaspamba, Cazaderos, Garzareal, Limones, Mangahurco, Paletillas, Zapotillo |
