Antonio C. Maldonado V.
La posibilidad de que el fenómeno de El Niño (evento climático natural que ocurre en el océano Pacífico ecuatorial y se caracteriza por el calentamiento anómalo de la temperatura superficial del mar), tema sobre el que hemos escrito en algunas ocasiones, pueda desarrollarse durante este año, aceleró la gestión por parte del Gobierno Nacional y de los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD) para activar medidas preventivas y elaborar planes que permitan mitigar los efectos de este evento climático.
Como parte de estas acciones, la Secretaría Nacional de Gestión de Riesgos dispuso que los GAD presenten hasta el próximo 23 de junio sus planes de acción y contingencia frente a un eventual impacto que, posiblemente, se convierta en una realidad en muy corto tiempo. Debido a ello, en nuestra provincia y en algunos cantones con mayor intensidad, podrían presentarse crecientes de ríos y, consecuentemente, afectaciones a la vialidad local e interprovincial, así como pérdidas económicas derivadas de la interrupción del transporte de productos de primera necesidad.
Esta situación ocurre con frecuencia en la vía de Cuenca hacia la costa ecuatoriana, ruta que cuenta con operadores logísticos especializados en el transporte de carga liviana y pesada, cuyos servicios suelen verse afectados por este fenómeno natural, problema que se agrava con la llegada de El Niño.
De igual forma, David Benavides, coordinador de la Maestría en Gestión de Riesgos de la Universidad Internacional del Ecuador (UIDE), señaló que “el análisis del fenómeno no debe centrarse únicamente en la amenaza climática, sino también en las condiciones de vulnerabilidad existentes en el territorio”. El catedrático también mencionó que “factores como la pobreza, la ocupación de zonas inundables, la degradación ambiental y la falta de planificación territorial incrementan el riesgo de que las lluvias extremas se conviertan en desastres de gran magnitud en el país”.
En este sentido, manifestó que el país aún no cuenta con un nivel suficiente de preparación para enfrentar un fenómeno de gran intensidad. Entre las principales debilidades se encuentran la insuficiencia de sistemas de drenaje, la vulnerabilidad de las carreteras y las limitaciones de la infraestructura sanitaria. Además, persisten vacíos en la coordinación entre los gobiernos locales, las entidades nacionales y los actores comunitarios.
Nosotros contamos en la ciudad de Loja, para cumplir con esta tarea, con el aporte de los técnicos y científicos de la Universidad Nacional de Loja, de la Universidad Técnica Particular de Loja y de la Universidad Internacional del Ecuador, quienes están en la obligación moral y profesional de brindar su apoyo al Gobierno Nacional y a los gobiernos locales.
Esperemos que el campeonato mundial de fútbol nos sea favorable.
