
Para muchos, el Día del Padre -que se conmemora el tercer domingo de junio- representa una fecha destinada al descanso, los encuentros familiares y la gratitud. Sin embargo, para Galo Piedra Betancourt, emprendedor lojano y propietario del restaurante Morelia junto a su hermano, la celebración adquiere un significado diferente: trabajar para que otras familias disfruten momentos inolvidables.
Labor
Relató en exclusiva para Diario Crónica que detrás de cada plato existe una historia de esfuerzo, renuncias y amor incondicional por sus seres queridos, en ese caso, de su hija de 11 años de edad.
Galo Piedra Betancourt, es oriundo del cantón Gonzanamá. Recuerda con orgullo sus raíces y el camino recorrido hasta consolidar su proyecto empresarial. Hace aproximadamente dos décadas llegó a Loja con el propósito de continuar su formación académica y construir un futuro lleno de oportunidades.
Sus primeros años de estudio transcurrieron en las escuelas Lautaro Vicente Loaiza y Juan Manuel Ojeda Luna. Más adelante cursó la secundaria en el Colegio Balbina Moreno y el Colegio Técnico de Gonzanamá, hasta culminar el bachillerato en la Unidad Educativa Bernardo Valdivieso de la ciudad de Loja.
La vocación por el servicio marcó su destino profesional. Por esa razón ingresó a la carrera de Hotelería y Turismo en la Universidad Técnica Particular de Loja (UTPL). Aunque inicialmente sintió afinidad por el turismo, durante la formación universitaria descubrió nuevas oportunidades dentro del ámbito hotelero, experiencia que posteriormente fortaleció la visión empresarial que hoy impulsa.
El crecimiento del restaurante Morelia ha traído satisfacciones, aunque también desafíos. Para Galo, el emprendimiento exige disciplina, perseverancia y, sobre todo, sacrificios personales.
“Para que un negocio avance, siempre existe algo que entregar a cambio. En nuestro caso, muchas veces corresponde al tiempo familiar. Mientras la mayoría descansa o festeja, nosotros trabajamos”, expresó.
La realidad resulta aún más evidente durante fechas especiales. Cada celebración representa una oportunidad para brindar atención de calidad a los clientes, aunque aquello implique permanecer lejos de casa durante varias horas.
Con motivo del Día del Padre, el restaurante Morelia prepara una propuesta gastronómica especial para recibir a las familias lojanas. El objetivo consiste en ofrecer un ambiente acogedor, atención cálida y un servicio ágil que permita a cada visitante disfrutar plenamente de la ocasión.
Amor de padre
A pesar de las exigencias laborales, él procura valorar cada instante junto a sus seres queridos. Desde su experiencia como padre, comparte una reflexión cargada de sentimiento: “Aprovechen al máximo el tiempo con sus hijos y su familia. Lo importante no siempre radica en la cantidad de horas compartidas, sino en la calidad de esos momentos”.
Sus palabras resumen la esencia de miles de padres trabajadores que, aún lejos de la mesa familiar durante fechas significativas, mantienen intacto el compromiso de brindar bienestar, oportunidades y amor. Detrás de cada jornada laboral existe un esfuerzo silencioso que pocas veces recibe reconocimiento, pero que nace del deseo profundo de construir un mejor futuro para quienes más aman.(I).
